Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

jueves 28 de septiembre de 2006

Bath, ciudad de agua

Cultura y patrimonio se unen a la perfección en Bath, considerada una huella de Roma en Inglaterra y una de las más elegantes ciudades del Reino Unido.

Antes de entregarse a respirar la fragancia aristocrática que desprende Bath, conviene alejarse unos kilómetros de su casco urbano, para contemplar la imagen que ofrece desde las verdes colinas del valle de Avon. Allí, entre los escarpados huertos de los vecinos del lugar y teniendo como única compañía un manzano cuyos frutos parecen recién pintados, se puede apreciar el aura de romanticismo que envuelve a la ciudad.

Con las imágenes de las agujas góticas de las iglesias y las torres de los edificios más emblemáticos grabadas en la retina, ya se puede beber, sorbo a sorbo, el cóctel sin igual que es Bath, también conocida como la “ciudad de los festivales”. A lo largo del año, visitantes de todo el mundo se acercan hasta aquí para disfrutar con alguna de las numerosas propuestas que integran su abultada agenda cultural.

La temporada comienza en marzo con el Festival Internacional de Literatura y continúa con certámenes de música y cine. Luego le tocará el turno al Festival de Música, el más famoso de todos.

Esa sabia combinación de cultura y patrimonio es lo que ha hecho de Bath un destino capaz de seducir a los viajeros más exigentes.

Y si de seducción se trata, nada mejor que empezar la visita por el mayor atractivo urbano: los viejos baños, que han dado nombre y fama universal a la ciudad. Fueron construidos por los romanos en el año 75 d.C. con el fin de aprovechar las propiedades benéficas de los manantiales de agua caliente que aún hoy brotan de forma natural a una temperatura constante de 46°C. Sin embargo, según cuenta la leyenda, la utilidad de las aguas ya había sido probada siglos atrás por el rey celta Bladud, quien, bañándose en ellas, logró curarse de la terrible lepra que sufría. Las ruinas de las termas, uno de los conjuntos romanos más espléndidos que se conservan en el norte de Europa, se descubrieron en 1755.

Muy cerca, se encuentra la magnífica abadía medieval. Sus desgastadas piedras han sido mudo testigo del paso de los siglos y de los diferentes pueblos. Edificado originariamente por los sajones, el domo fue posteriormente reconstruido por los normandos. Su aspecto actual data de fines del siglo XV y responde al estilo perpendicular que caracterizó el último período gótico británico.

No hay que alejarse mucho del complejo que forman los baños y la abadía para encontrarse con las primeras construcciones georgianas. Al contemplarlas, uno se siente inmediatamente transportado en el tiempo al siglo XVIII, la edad de oro de Bath.

Fue entonces cuando ésta se convirtió en un exclusivo centro aristocrático y literario donde se reunía la alta sociedad londinense. También en un precoz ejemplo de planificación urbana: los revolucionarios diseños del arquitecto John Wood y de su hijo dieron forma a una elegante ciudad de inspiración clásica en piedra de color miel.

En Bath pueden verse algunos de los mayores triunfos de los Wood, verdaderos tesoros de la arquitectura mundial. Es el caso del Circus, un espectacular conjunto de 33 casas inspirado en el Coliseo romano, y del Royal Crescent, la calle más linda de Inglaterra, con sus elegantes mansiones de piedra caliza uniformemente edificadas. La vivienda que ocupa el número uno ha sido cuidadosamente restaurada, por lo que aparece hoy con toda la suntuosidad que exhibía en la segunda mitad del siglo XVIII.

La ciudad actual rebosa de galerías, museos y jardines para visitar. También de mansiones con placas sobre las fachadas que aluden a sus famosos ocupantes.

Antes de irnos debemos pasar por Prior Park, un magnífico parque del siglo XVIII situado en las afueras. Con la imagen de la ciudad al fondo, resulta el escenario perfecto para acabar de degustar ese cóctel de tiempos que ofrece Bath. © www.economiaparatodos.com.ar

\"\"
Se autoriza la reproducción y difusión de todos los artículos siempre y cuando se cite la fuente de los mismos: Economía Para Todos (www.economiaparatodos.com.ar)