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Jueves 7 de diciembre de 2006

Corazón de cañón

Moab, en el sudeste del estado norteamericano de Utah, se ha transformado en la meca del espíritu aventurero y del turismo diferente. El pueblito de tierras rojas a orillas del Río Colorado es el punto de partida para la excursión a la Tierra de los Cañones. Delta sirve el destino desde Buenos Aires, vía Atlanta-Salt Lake.

Parece un pueblo del Oeste y en realidad lo es. Muy cerca de allí un museo da testimonio de cómo la vecindad fue la escenografía preferida para las películas de John Wayne. Hoy, su pequeñez no le impide ser el gran proveedor de servicios para los parques nacionales Arches y Cannyonlands. Con la ruta como su calle principal y el Río Colorado en su ribera.

Una introducción a la visita a los parques puede ser el impresionante crucero nocturno por el Colorado, matizado con un relato histórico y hasta una proyección de imágenes sobre las paredes rojas del cañón.

Uno siente la dimensión impresionante de lo que deben haber sido esas aguas horadando la piedra hasta hundir la tierra hasta donde hoy la vemos. Uno tiende a hablar de “la montaña”. No, no. Aquí no hay montañas. Aquí el nivel del mar está a la altura de lo uno creería que son las cimas. La diferencia entre aquel nivel por donde uno ve correr ese hilo de agua que es el Colorado y este de las “alturas” estaba cubierta por agua. Por las aguas de un torbellino puliente que caló el cauce hasta dejar a la vista esas paredes rojas con las señales de mil rayas, como si los distintos niveles históricos del agua hubieran querido dejar su testimonio en la piedra.

Arches National Park está 7,5 km al norte de Moab. Concentra la mayor concentración mundial de arcos naturales de piedra. Hay más de 2.500 arcos junto a otras inusuales formaciones. Contiene el arco de piedra que se ha convertido en la marca registrada del estado y que, incluso, sirve de imagen para las chapas patente de sus vehículos: el “Delicate Arch”. Se trata de una formación semicircular que deja abierto un enorme ojo hacia la inmensidad.

Hacia el sur del parque, “La Sal Mountains Viewpoint” es otro deber a la hora de visitar. Se pueden divisar como fuentones de agua formados en la roca y en lo que a primera vista parece una tierra desprovista de vida, surge una variedad de crustáceos en el medio del desierto.

Todo el parque es ideal para el trecking y para la aventura. En “Delicate Arch” existe un sendero hecho para llegar, pero en los demás uno puede ir haciendo camino a medida que ve las típicas escaleritas de piedritas hechas por la gente que se siente tentada a pedirle deseos al más allá cuando se halla frente a una muestra tan salvaje de la Naturaleza.

Moab está situada en el corazón del Cannyonlands National Park. Los ríos Green y Colorado dividen el parque en tres secciones. La sección llamada “Island in the Sky” está 45 km al norte de Moab. La sección llamada “Neddles”, 60 km al sur. La última sección, “Maze”, esta más lejos: 170 km al sudoeste. Todas las secciones del parque están abiertas todo el año y la impresión por el impacto natural es diferente, pero de igual dimensión que se siente en Arches: uno pierde las dimensiones de la inmensidad frente al trabajo milenario de la Naturaleza y la vista se extravía en innumerables ollas de color marrón rojizo que despuntan picos planos donde antes había una inmensa llanura cortada por un torrente indomable de agua.

Pero, quizás, el más popular de todos los parques de los cañones no es nacional, sino estatal. Se trata del Dead Horse State Park. 45 km al norte de Moab, ve pasar al río Colorado a 2.000 pies por debajo de su nivel y entrega un panorama de picos esculpidos y formaciones de cañones que dejan sin aliento al visitante primerizo.

Los parques pueden visitarse en una parada de 2 a 4 días en Moab, lo que da oportunidad de disfrutar también de los típicos platos del oeste americano en los restaurantes –casi saloons– del pueblo, donde también es posible jugar al pool, tomar cerveza y elegir la propia country music en la “vitrola” electrónica, como si uno fuera Roy Rogers en un alto de la persecución a los últimos pistoleros del oeste. © www.economiaparatodos.com.ar


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