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Viernes 13 de junio de 2014

El caso “PLUNA” y el caso “CICCONE”.

El caso “PLUNA” y el caso “CICCONE”.

Marx cuenta que los hechos se repiten la primera vez como tragedia y la segunda como farsa. La tragedia se daría cuando un problema es mal resuelto y la farsa cuando ese mismo problema se quiere solucionar.

En este punto generalmente comienza un caso de corrupción.

En el año 2012 el gobierno del “Pepe” resolvió el cierre de PLUNA, línea aérea que pertenecía en un 70% a un grupo privado y el resto a una sociedad estatal llamada “Pluna Ente”.

PLUNA había sido parcialmente privatizada durante el gobierno de TABARE VAZQUEZ, ahora postulado nuevamente por el Frente Amplio, un frente progresista del tipo del Frente para la Victoria pero sin sus virus ni infecciones.

Honesto en sus funciones, una de sus diferencias con el FPV, aunque en algunos casos con muy bajos niveles de idoneidad profesional, punto en el que se identifica con el FPV varios de cuyos funcionarios argentinos lograron con todo éxito privarnos del autoabastecimiento energético, dejarnos casi sin trigo, incumplir la cuota Hilton, bajar el stock de cabezas de ganado en 10 millones y generar una alta inflación que nos es imputada a los ciudadanos, unos por incrementar maliciosamente los precios y otros por no caminar mil km por día para encontrar “precios cuidados”, pero en fin….para los “K” siempre la “culpa la tienen el otro”

La cosa es que ahora Tabaré Vázquez si llegase a ganar la elección de octubre a ese difícil adversario que será Lacalle Pou, se volverá a encontrar con el caso PLUNA, esta vez convertido en una lamentable farsa.

Pluna fue siempre una empresa deficitaria pero su flujo financiero y sucesivos endeudamientos le permitieron llegar hasta 2012, salvo un aporte de u$s 15 millones hecho por JAZZ, una empresa canadiense en el año 2010 que resultó insuficiente para su saneamiento.

Según su último estado de resultados PLUNA acumuló en los nueve meses que terminaban el 31 de marzo de 2012 una pérdida operativa de u$s

7.726.104 y una pérdida total de u$s 21.241.886 que incluye u$s 12.942.746 en concepto de intereses perdidos y gastos financieros, esto significaría que PLUNA imprescindiblemente necesitaba ser capitalizada y difícilmente pudiera continuar sin subsidios.

Ante ese panorama el gobierno del PEPE tomo la decisión de cerrar la empresa la que valorando los resultados económicos de PLUNA parece inobjetable y la presentó en quiebra o concurso.

Hay quienes piensan con lógica que si PLUNA fue un medio que permitió al Uruguay el ingreso de una parte muy importante de los u$s 2.200 millones que en concepto de turismo ingresaron al país durante el año 2011 se hubiera justificado la concesión de algún tipo de apoyo o subsidio.

Pero este análisis no se hizo.

Lo cierto fue que en verdad no pareció ser el estado económico financiero de Pluna el motivo del cierre sino una amenaza de una avalancha de juicios por montos millonarios en dólares cuya causa se remontaba a la época que VARIG gestionaba a PLUNA como empresa del estado.

Esta amenaza por cierto nunca se concretó, pero lo más llamativo fue que el si cierre obedeció para evitar esa ola de juicios, la decisión carecería de sentido práctico ya que la responsabilidad estaría en cabeza del famoso PLUNA ENTE, sociedad del estado.

El cierre de PLUNA no fue planificado ni ordenado y el Poder Ejecutivo gestionó el trámite de un proyecto que luego convertido en ley, permitió temporalmente “extraer” del concurso de PLUNA a los siete aviones que había comprado el grupo gerenciador privado con avales del estado.

Esa ley groseramente inconstitucional fue así declarada por el supremo Tribunal del Uruguay, pero durante su vigencia el gobierno decidió rematar los aviones en un subasta realizada en octubre de 2013, que fue una real farsa, que habría sido armada por el dueño del grupo “BQB” recurriendo a una insolvente sociedad española cuya razón social era “COSMO”, que quebraría tiempo después.

Esa intervención ficticia tendría como finalidad última que el grupo “BQB” se quedara con los siete aviones sin asumir los pasivos de la sociedad quebrada, mediante el pago de supuestas comisiones a la sociedad que serviría de “vehículo” para concretar la maniobra.

Esa subasta convertida en “farsa” ocasionó la renuncia de ministros, el procesamiento de dos ministros y de funcionarios bancarios que estarían pagando por haber acatado una orden emanada de arriba, como se suele decir, incluso hay dos ex directores detenidos, en nuestra opinión injustamente.

Y si finalmente la Justicia ordenara seguir la ruta de quien imaginó que de ese modo podía quedarse con los siete CRJ de PLUNA, podría ocurrir que hasta el Señor López Mena tuviera que enfrentar un proceso judicial.

El diario “El país” divulgó el pasado domingo una serie de mails que de comprobarse su autenticidad haría que para el PEPE, el caso PLUNA se convierta en un caso “CICCONE”

La diferencia con el gobierno K es que en Uruguay ya hubo renuncias, procesamientos y por la sensibilidad de este tema para la opinión pública del Uruguay, TABARÉ VAZQUEZ podría ser superado por el joven Lacalle Pou, de la vieja estirpe política del Partido Blanco, en las próximas elecciones de octubre.

Antonio Herrera en “PLUNA EL RIESGO DE VOLAR ALTO” transcribe lo que un alto ejecutivo de JAZZ, Joe Randell justificando su inasistencia a una cena programada en la casa de Campiani, pocos días antes de la quiebra de PLUNA, le habría dicho: “Nos vamos, Matías, no hay nada que negociar con esa gente ya tienen decidido con quien lo quieren hacer….”.

Randell había viajado a Uruguay ya que Jazz pese a los números de PLUNA tenía interés en que los CRJ continuaran volando en esta parte del mundo.

Como vemos el Frente amplio tienen su propio “Ciccone” con el caso Pluna y los dos tienen en común, falta de idoneidad, torpeza en la toma de decisiones, sombras muy fuertes de corrupción, aunque en el caso uruguayo diría más bien de estupidez y algún “vivo” que quiso quedarse con el negocio.

Aun ni en Uruguay ni acá, conocemos el nombre del “vivo” pero que lo hubo, lo hubo….