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jueves 24 de abril de 2014

La capacidad de ser agradables cobra mayor importancia en el trabajo

La capacidad de ser agradables cobra mayor importancia en el trabajo

La «agradabilidad» se está convirtiendo en un mayor factor de éxito en el trabajo, conforme crece la importancia de las redes sociales y las videoconferencias. La capacidad de ser agradable está influyendo en la forma en que la gente es considerada y tratada por jefes y colegas

Las personas agradables son más propensas a ser contratadas, conseguir ayuda en el trabajo, obtener información útil de otros y lograr que les perdonen los errores. Un estudio entre 133 gerentes el año pasado realizado por investigadores de la Universidad de Massachusetts descubrió que si un auditor es agradable y brinda un argumento bien organizado, los gerentes tienden a seguir sus sugerencias, incluso si no están de acuerdo y el auditor no tiene evidencias para respaldar la propuesta.

Ser agradable es más importante —y más difícil— en video que en persona. A veces esto puede generar un efecto de estilo sobre sustancia. La gente que observa a un orador en una videoconferencia se ve más influenciada por cuánto les agrada el orador que por la calidad de sus argumentos, según un estudio de 2008 en la revista académica Management Science. Sucede lo contrario cuando un orador aparece en persona. Se prevé que el uso de videoconferencias personales aumente 47% al año hasta 2017, según Wainhouse Research, una firma de investigación de mercado de Boston.

Las redes sociales también le dan un valor extra a ser agradable. Más empleadores tratan de medir esta capacidad de los empleados en redes sociales y servicios de chat. Reclutan a aquellos que generan confianza y son populares para diseminar información o impulsar cambios. Algunas empresas toman en cuenta la influencia social de estos trabajadores a la hora de decidir aumentos de sueldo y ascensos.

Los oyentes suelen preferir oradores que parecen confiables y auténticos, que cuentan una historia atractiva o persuasiva, y que parecen tener cosas en común con ellos, dice Noah Zandan, presidente de Quantified Impressions en Austin, Texas, un proveedor de analítica de comunicaciones. En video, estas cualidades pueden ser difíciles de transmitir.

Muchas personas causan una impresión negativa en video al mostrarse rígidos y sin emociones, o al exagerar lo que dicen. «Sobreactuar es muy común», dice Tim Sanders, autor de The Likeability Factor y conferencista sobre el tema.

Los postulantes a un empleo que son entrevistados en video reciben calificaciones de agradabilidad y puntajes de entrevista menores, y es menos probable que los recomienden para ser contratados, que los candidatos entrevistados en persona, según un estudio publicado el año pasado en la revista Management Decision.

Sin embargo, los asesores afirman que se puede aprender a ser agradable. La agradabilidad no es algo innato, como el carisma. Es algo que se puede aprender, asegura Ben Decker, presidente ejecutivo de Decker Communications, una firma de capacitación y consultoría de San Francisco.

Los «tres grandes» comportamientos que son más importantes para que una persona resulte agradable son hacer contacto visual al mirar la cámara, sonreír de forma natural al hablar y variar el tono de voz para transmitir calidez y entusiasmo, dice Decker. Para mostrar la importancia de los indicios no verbales, hace que los clientes practiquen en video los primeros minutos de una conversación imaginaria con un cliente, y luego se observen sin sonido.

Decker también insta a sus clientes a pensar realmente en el oyente y encontrar metas que podría compartir con quien habla. La capacidad de encontrar cosas en común con los demás es un pilar de la agradabilidad.

Melissa Temple-Agosta les indica a sus vendedores que hagan la capacitación de Decker en parte para que aprendan verse cálidos y agradables en los videos de capacitación. Muchos eran agradables en persona, pero «cuando los ponías frente a la cámara, se quedaban helados», dice Temple-Agosta, vicepresidente asistente de educación y capacitación de Urban Decay Cosmetics, una división de L’Oréal.  Los empleados aprenden a pensar menos en su apariencia y más en cómo lograr una conexión con quienes los escuchan.

Altos ejecutivos de Charles Schwab & Co. reciben la capacitación en parte porque asegurarse de verse auténtico y como alguien en quien se puede confiar se vuelve más importante al hablar ante grandes grupos en video o webcast, dice Jay L. Allen, vicepresidente ejecutivo de recursos humanos de la firma de servicios financieros con sede en San Francisco.

En video, es importante explicar rápidamente lo que uno quiere decir, porque la capacidad de atención de quienes miran es corta, señala Sanders. Además, sugiere prestar especial atención a las expresiones faciales de los demás durante videoconferencias y, de ser necesario, detener la conversación para dar lugar a sus opiniones.

 

Fuente: www.independent.typepad.com