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lunes 2 de junio de 2008

Las funciones paternas

Tanto el padre como la madre tienen roles fundamentales en la crianza de los hijos.

Los padres ejercen roles característicos que hacen estructuralmente a las funciones materna o paterna. Estos se reflejan en la personalidad de los hijos y sirven como modelos sobre los cuales ellos van adquiriendo su configuración masculina o femenina y en base a los que, en el futuro, van a poder ejercer su propio rol como padre o madre.

Estas funciones parentales no son intercambiables, aunque algunos aspectos en la vida cotidiana actual se hayan flexibilizado y suelen intercambiarse (mamá sale a trabajar o papá se ocupa de los chicos en las actividades que tradicionalmente no se ocupaba).

La protección del hijo, que tiene que ver con cuidar, mantener vivo y hacer crecer al bebé no es parte exclusiva de la maternidad ni de la paternidad. Papá y mamá cumplen una función protectora, pero diferente.

La mamá cumple una función de sostén relacionada con las necesidades básicas: alimentación, cuidado corporal y contacto sensorial. Todas ellas relacionadas con el “adentro”.

El papá también cumple una función de sostén, pero se vincula con el “afuera”. Respalda a la mamá psíquica y materialmente, para que ella pueda ocuparse de su bebé. El estar cerca y expectante funciona como nexo entre mamá–bebé y el mundo. Y, así, el papá cumple la función saludable de separar esa díada, prestando la ayuda necesaria que permitirá al niño salir hacia el “afuera”.

Así, la función paterna es la de proponer al niño que se vincule con el afuera a lo largo del proceso de aprendizaje: caminar, aprender, tener amigos, entre otras. Ese aprendizaje lo inicia el papá.

Las funciones materna y paterna se aprenden con mucho trabajo. Los padres tienen las mejores intenciones y los mejores deseos, sin embargo, viven cargados de culpa y piensan que su actuar es inmodificable.

Creo que no es así, pues las condiciones actuales permiten poner en juego todo lo que uno tiene y las capacidades que trae naturalmente para hacer crecer bien a un niño.

Cuando algo falla, deben saber que los vínculos familiares pueden ser modificados a favor del profundo deseo que papá y mamá tenemos: que nuestros hijos crezcan sanos física y psíquicamente. © www.economiaparatodos.com.ar

La licenciada María Amalia del Castillo es miembro del equipo de profesionales de la Fundación Proyecto Padres.

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