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Jueves 26 de septiembre de 2013

Las menguantes reservas de divisas de Argentina presagian más controles de capital

Las menguantes reservas de divisas de Argentina presagian más controles de capital

La presidenta argentina Cristina Kirchner podría tener que imponer más controles para racionar los dólares estadounidenses entre sus ciudadanos en los próximos meses a medida que la caída de las reservas de divisas que usa Argentina para pagar sus importaciones y cumplir sus obligaciones con los acreedores no muestra señales de ceder, indican analistas

Argentina hace frente a significativos flujos salientes de dólares en momentos en que las divisas que ingresan por intercambios comerciales, la única fuente importante de la moneda estadounidense para el país sudamericano, se reducen debido a las crecientes importaciones de combustible. 

El superávit comercial acumulado entre enero y agosto se redujo 32% interanual a US$6.290 millones, indicó el lunes el gobierno. Ya que los últimos meses del año son un período débil para las exportaciones por motivos estacionales, el gobierno de Kirchner podría tener problemas para alcanzar su meta más reciente de US$10.600 millones de superávit en 2013. 

SI el comportamiento pasado del gobierno sirve de indicador del comportamiento futuro, entonces podría haber más restricciones sobre turismo e importaciones. Los flujos netos en dólares provenientes del turismo aumentaron a US$4.530 millones en el primer semestre, conforme los argentinos siguieron con sus viajes y compras en el exterior incluso después de que el gobierno impusiera un impuesto especial de 20% sobre esas actividades. 

«Creemos que necesitarán frenar el flujo saliente de moneda extranjera a través del turismo», afirma Mauricio Claveri, economista de la firma de investigación Abeceb. «El superávit comercial no lo compensará y se perderán reservas». 

El economista del Deutsche Bank Gustavo Canonero cree que el gobierno probablemente salga del paso con un ajuste de los controles de divisas y las restricciones a las importaciones que usó para evitar que salieran dólares del país. 

«Deberán racionar reservas internacionales aún más que hoy, y eso significa que habrá menos importaciones para el crecimiento y por lo tanto la economía se estancará», indicó Canonero 

Un vocero del Ministerio de Economía prefirió no hacer comentarios. 

Desde hace casi dos años, Kirchner impone sobre los argentinos restricciones impopulares a las monedas extranjeras. Los empresarios enfrentan largos retrasos para importar equipos y materiales, que suelen pagarse en dólares. 

«Estamos en un punto muy peligroso donde límites [adicionales] a las importaciones tendrán efectos colaterales muy negativos sobre la economía y el mercado laboral», afirma Diego Pérez, presidente de Cira, una asociación que representa a los importadores. 

Los argentinos también tienen prohibido comprar dólares para proteger sus ahorros de una de las tasas de inflación más altas del hemisferio occidental, mientras el gobierno entrega cantidades muy limitadas de moneda extranjera para el turismo. Algunas personas acuden al mercado negro en busca de dólares, donde pagan 63% más que en el mercado de divisas oficial. 

Las reservas del banco central cayeron a un mínimo de seis años y medio al ubicarse en torno a los US$35.000 millones el viernes, un descenso de 19% desde comienzos de año y muy por debajo del récord de US$52.700 millones en enero de 2011. 

Cuando no pudo financiarse en el extranjero debido a las altas tasas de interés que demandan los prestamistas, Kirchner usó al menos US$27.500 millones en reservas para pagarles a los acreedores y financiar proyectos de obras públicas. Su propuesta de presupuesto para 2014 usaría otros US$9.860 millones para los mismos propósitos. 

La caída constante en las reservas podría causarles problemas a las acciones y los bonos argentinos si los inversionistas comienzan a cuestionar la capacidad del gobierno de pagar. 

«El gobierno debe estabilizar las reservas con rapidez o se arriesga a una venta generalizada de deuda en dólares», sostiene Siobhan Morden, director de estrategia para América Latina de Jefferies. 

«El ritmo de la caída y el nivel (de reservas) son preocupaciones ahora, en especial si este ritmo de pérdida de reservas se extiende al año próximo», indicó Morden. 

Al ritmo actual de declive, las reservas podrían caer por debajo de los US$20.000 millones en el primer trimestre de 2015. Eso podría causar un «momento de tensión» en los mercados porque el banco central sólo tendría un colchón delgado de liquidez para ese momento, afirma Orlando J. Ferreres, economista y ex viceministro de Economía. 

«No hay una solución fácil. Estos son problemas que tomará tres o cuatro año para arreglarlos desde el momento en que se comience a arreglarlos», dijo Ferreres. 

Estos problemas incluyen una inflación anual que muchos economistas afirman supera el 20% desde hace años como consecuencia de que el banco central imprime pesos para financiar el gasto del gobierno. Los datos oficiales señalan que el crecimiento económico fue de 1,9% el año pasado y el gobierno pronosticó un crecimiento de 5,1% este año y 6,2% en 2014. Muchos economistas sostienen que esas proyecciones no son realistas para una economía agobiada por escasez de dólares e inflación.

Fuente: www.online.wsj.com