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EPT | March 24, 2017

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Domingo 26 de febrero de 2017

María E. Vidal puede terminar con el paro docente mediante un cambio

María E. Vidal puede terminar con el paro docente mediante un cambio

Es imprescindible que cambien el sistema administrativo y curricular para que las escuelas primarias y secundarias dejen de ser sitios de aguante o contención  y se conviertan en lugares de excelencia.

El gobierno de Mª Eugenia Vida enfrenta un nuevo paro docente. La sociedad no sólo está harta de esta nueva extorsión sindical, sino que empieza a dudar de la sinceridad y energía con que el gobierno se decida  hacer un cambio educativo en serio.

La gestión estatal centralizada en los ministerios de Educación ha fracasado. El Estatuto docente es usado como ariete de intimidación  utilizando a los niños en edad escolar como rehenes.  Los gremios se han convertido en saqueadores académicos.  Por eso necesitamos urgentemente que el gobierno tome conciencia que la educación no puede seguir el camino  de la tolerancia con el desorden, de la chicana salarial  y de la pasividad frente al  chantaje sindical-docente.

Llegaron al poder con la promesa de cambiar. Entonces, es imprescindible que cambien el sistema administrativo y curricular para que las escuelas primarias y secundarias dejen de ser sitios de aguante o contención  y se conviertan en lugares de excelencia. 

LOS MAESTROS DE ALMA.
Los verdaderos maestros sienten hondamente su vocación, que es la natural inclinación a brindarse a sus alumnos para instruir al que no sabe, dar buen consejo, corregir al que yerra y transmitir valores para conducirse en la vida. Son  maestros de alma, aquellos que  enseñan a descubrir la verdad y la belleza, muestran cómo distinguir el bien del mal y consuelan a sus alumnos cuando están tristes.

Todo eso es la misión del docente. Por eso, el magisterio es una vocación y un sacerdocio, no un cargo burocrático.

LA ESCUELA NO ES UN AGUANTE.

Políticos y  comentaristas aficionados, suelen repetir que la escuela debe “contener” o “hacer el aguante” en lenguaje de  whatsapp. Lo cual es un horror porque contener o aguantar significa sujetar los impulsos del niño, reprimiendo sus sentimientos naturales.
La escuela tiene que expandir, es decir abrir, soltar, ensanchar y ampliar la mente del niño para que pueda formar y relacionar ideas permitiéndole que conozca y domine la realidad.

Esa expansión se logra aprendiendo a pensar, instruyendo contenidos actualizados, desarrollando el juicio crítico, habilitando la inteligencia práctica, formando la voluntad y enseñando a expresarse con claridad y elegancia, de manera oral y escrita.

A la escuela, los padres debieran exigir expansión y no contención.

LA BUROCRACIA DOCENTE

En estos tiempos de confusión de ideas y de reclamos airados, tanto los sindicatos como los funcionarios parecen no tener conciencia de que están jugando con lo más sagrado que puede tener una nación: el futuro de nuestros hijos.

El gremialismo con sus paros salvajes, puede demoler la tradición cultural e impedir la construcción de personalidades equilibradas en nuestros niños. Muchos docentes sindicalistas juegan con las palabras y los gestos, juegan con el presupuesto y juegan con los niños, haciendo como que enseñan pero sin formarlos.

Por su parte, la burocracia enquistada en los ministerios no deja de aportar lo suyo.     Ambos pretenden mantener el statu-quo, para  preservar su comodidad. Nunca la burocracia docente de ningún gobierno ha propuesto una sola idea clara y simple para poner fin a nuestra decadencia educativa.

El Gobierno, se atiene a dibujar presupuestos, a gastar dinero en  computadoras, a discutir paritarias, a nombrar docentes, a rellenar las fichas individuales, a financiar algunos programas educativos y acumular exigencias pedagógicas  improvisadas; todo lo cual impide desarrollar las cuestiones esenciales de la educación en este momento histórico crucial.

Hay que insistir en ello, porque los políticos no educan ni saben hacerlo;  educan los padres y luego, en mayor o menor medida, educan los maestros y profesores. Los políticos sólo deben ocuparse de financiar el derecho a la educación de los niños, con el menor dispendio posible.

DE LA DECADENCIA AL  ESPLENDOR.

Frente a la reiteración de los paros, el Gobierno debiera dejar su actitud pasiva y organizar el verdadero cambio. Las soluciones no son improvisadas. Se han encarado exitosamente en los países nórdicos, que siempre obtienen las mejores calificaciones en las evaluaciones internacionales.

En Suecia lograron convertir la “fan-skola” o “dekadent-skola” (escuela en joda) en la “prakt-skola” (escuela del esplendor)  mediante una nueva organización administrativa, mejores prácticas educativas y una supervisión directa. Para ello desarmaron la burocracia docente, restauraron  el respeto que merecen los maestros  y potenciaron el derecho de padres “responsables” a elegir la educación de sus hijos.

Para lograrlo no necesitaron crear nuevos impuestos ni aumentar el gasto educativo sino utilizarlo mejor. Tuvieron que desmontar paso a paso la concentración de poder burocrático y el monopolio del poder gremial.
Descentralizaron  la toma de decisiones, animaron a que los docentes se administren a sí mismos, les enseñaron a pensar, estimularon las iniciativas locales, eliminaron permisos y licencias abusivas  y premiaron la labor de los  buenos maestros y profesores.

EL HOGAR VOLVIÓ A SER LA PRIMERA ESCUELA.

De a poco, los padres comenzaron a comprender que debían restaurar la autoridad ejemplar sobre sus hijos. Porque si los niños no aprenden el respeto en casa, los padres no pueden culpar a nadie, salvo a sí mismos.

En última instancia el mal comportamiento de los niños, sus groserías, maldades y desviaciones son  el resultado de no brindarles buena educación en el hogar.

La misión indelegable de los padres consiste en pasar la batuta y transmitir a sus hijos la &"tradición moral&"  que ellos recibieron de los abuelos, en lo que los  antiguos griegos llamaban “sindéresis”.

Tanto la escuela como los padres comenzaron a comprender que a los niños hay que hacerles adquirir “afectos ordenados” y “sentimientos justos”, para que sepan apreciar todo lo que sea bueno y bello sintiendo  rechazo por todo lo malo y feo. Luego, mediante el uso de la razón que desarrollan en la escuela, formarán una recta conciencia al adquirir el pensamiento reflexivo. Si los niños no fuesen educados de esta manera por sus padres y la escuela, seguramente terminarán justificando o enrolándose en la corrupción, porque jamás habrán visto ni sabrán avanzar en la vida por el recto camino.

LA E.G.A. (ESCUELA DE GESTIÓN AUTÓNOMA).

Para reemplazar la escuela de la decadencia por la escuela del esplendor el gobierno de Mauricio Macri y los gobiernos provinciales, como el de Mª Eugenia Vidal, tendrían que plantear este proyecto a los padres de alumnos y a los buenos docentes mediante un plebiscito nacional sobre la educación. El mismo podría hacerse fácilmente mediante el uso de la web tal  como se hizo en Inglaterra para registrarse y votar en el referéndum del Brexit.

1° Hacer la sumatoria de todas las partidas, subpartidas y adicionales destinadas a la educación primaria por un lado y a la secundaria o especial por otra parte,  incluyendo sueldos, obras  sociales, aportes jubilatorios, mantenimiento, reparación edilicia, instalaciones de aguas corrientes, desagües, cloacas, electricidad, gas, calefacción, teléfonos, compras de insumos, mobiliario, papelería y libros.

2° Dividir ese importe por el número de alumnos inscriptos actualmente, en ambos niveles, tanto en escuelas públicas, privadas o semipensionadas.

3° Es posible que el resultado medio para todo el país alcance en el presupuesto’2017 importes superiores a $ 18.000  en la primaria y a  $ 25.000 en la secundaria, por mes y por alumno. Lo cual parece harto suficiente para financiar una buena educación.

4° Disponer un registro de docentes y auxiliares   en todas las jurisdicciones, estableciendo cierto plazo para que opten por estar incardinados en un establecimiento determinado. Incardinarse significa vincularse o incorporarse de manera permanente a una unidad escolar organizada, sea pública o privada.

5° A partir de ese momento no debiera haber  ningún docente o auxiliar dedicado a tareas -reales o simuladas-  de planificación pedagógica dentro de los ministerios o sueltos en algún ignoto despacho, salvo el mínimo cuerpo de Inspectores de supervisión escolar. Todos los demás tendrán que estar ubicados en colegios donde los acepten, o deberán irse a casa.

6° Los ministerios de educación procederían a estudiar y preparar el Estatuto-tipo de “Escuela Pública de Gestión Autónoma” (EGA), común para todos. Esas escuelas gozarían de exención total de impuestos directos e indirectos como: IVA, Débitos bancarios, Internos, Sellados, Aduaneros, Recargos de importación, Ingresos brutos, ABL, Inmobiliario, Derechos de registro e inspección y otros por el estilo.

7º Las actuales escuelas privadas gratuitas con subvenciones oficiales podrían optar por adherir sin restricciones a este sistema.

8° El Estatuto-tipo establecería la constitución de asambleas de padres y docentes sin necesidad de quórum mínimo en 2ª convocatoria, la formación de un Consejo Directivo, la elección del Director  y autoridades escolares  y la designación  de auditores externos. También exigiría llevar registros contables según un Plan de Cuentas unificadas, presentar la memoria y balance anual auditado y la convocatoria a asambleas ordinarias en fechas determinadas.

9º La Dirección gozaría de total autonomía para disponer de los recursos destinándolos al pago de gastos corrientes, mantenimiento, reparaciones, inversión en instalaciones, equipos y mobiliario, honorarios profesionales, salarios y cargas previsionales. Estas Escuelas Públicas de Gestión Autónoma (EGA) estarán sujetas a inspecciones regulares  o sorpresivas dispuestas por los ministerios respectivos. Además deberán admitir una evaluación anual similar al Informe PISA (Programme for International Student Assessment) basado en el análisis del rendimiento de alumnos. Con sus resultados el ministerio respectivo procederá a preparar un ranking de establecimientos para su publicación. La asignación de sueldos, adicionales, permisos de ausencias justificadas, licencias por  enfermedades, liquidación de haberes y pagos relacionados con el personal docente o auxiliar será acordada en cada unidad escolar, dentro de los requisitos generales establecidos por el Ministerio de Educación.

10°  A partir de allí, se emitirían talonarios de “vouchers escolares” con 14 cheques por cada alumno inscripto (1 x mes + aguinaldos) a la orden conjunta o indistinta del padre y madre respectivos, sólo extensibles y pagaderos a favor de una Escuela Pública de Gestión Autónoma (EGA) en cualquier banco del país. Esos cheques no podrán ser endosados ni transferidos a terceros  sino depositados en la cuenta a cuya orden están extendidos.  Serán los padres, no el ministerio de Educación, quienes pagarán las mensualidades al Colegio.
11° La Dirección de la Escuela EGA, con aprobación del Consejo Directivo establecerán un Reglamento de Funcionamiento Docente y de Disciplina Escolar. A los padres de alumnos se les entregará un ejemplar del Reglamento y para inscribir a sus hijos deberán firmar la aceptación del mismo como requisito obligatorio.

12° A medida que los establecimientos públicos o privados se vayan adhiriendo a este sistema, se emitirán los “vouchers escolares” y se darán de baja las partidas previamente relevadas, de manera que cuando todas las escuelas queden dentro de este Régimen, ya no existan otras partidas presupuestarias más que para atender el  gasto interno del ministerio y el conjunto de talonarios emitidos a favor de los padres de alumnos inscriptos.

13° Desde la institucionalización de este sistema, quedarán derogados todos los Estatutos Docentes vigentes en distintas jurisdicciones. La parte razonable de los mismos se incorporará a los Estatutos de las EGA y el Reglamento de Funcionamiento Docente ya mencionados.
14° Para la construcción o remodelación de los edificios escolares, se deberán requerir permisos previos otorgados por las Direcciones Prov. de Arquitectura Escolar, que publicarán un Manual de Proyectos y Guía para Rehabilitaciones de Escuelas Públicas de Gestión Autónoma (EGA).

15° Los contribuyentes  de todo tipo que liquiden impuestos a las ganancias o ganancia mínima presunta, podrán destinar hasta el 15% de dicho importe a la construcción de edificios escolares debidamente aprobados por las Direcciones de Arquitectura Escolar. No podrán imponer otras condiciones más que un control de dirección y ejecución de obras.

16° Los ministerios de educación quedarán liberados de la parafernalia de controles  de ausencias, traslados, permisos, licencias, certificados médicos, reemplazos y faltantes. Deberán reunir anualmente un calificado grupo de investigadores, profesores  y científicos locales o extranjeros para preparar y actualizar  la ”Guía de contenidos” en  materias con metodología dura a fin de que los profesores y padres sepan qué deben enseñar y exigir.  En todos los casos, el contenido curricular tendrá una importancia superlativa respecto de los tediosos y estériles cursos de de planificación pedagógica o seminarios de actualización didáctica, todo lo cual quedará en manos de maestros y profesores según sus saberes y entenderes docentes.

Así, con medidas prácticas, que conseguirán la amplia aprobación popular y la adhesión de los verdaderos maestros, podremos desmontar sin riesgo de explosión, las minas sembradas en el sistema educativo por largos años de desidia, demagogia, politiquería y abulia institucional. Habremos puesto fin al proceso de decadencia intelectual y recuperado el prestigio internacional del que gozamos durante largos períodos de nuestra historia.
Educar al soberano volverá a ser una realidad tangible, como lo quiso Sarmiento.