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Lunes 1 de abril de 2013

Un estudio multiplica por cinco la cifra oficial de pobres en Argentina

Un estudio multiplica por cinco la cifra oficial de pobres en Argentina

¿Cuántos pobres hay en Argentina? Las cifras de las que hace gala el Gobierno y las que acaba de publicar la Universidad Católica de Argentina (UCA) difieren como el día y la noche

¿Cuántos pobres hay en Argentina? Las cifras de las que hace gala el Gobierno y las que acaba de publicar la Universidad Católica de Argentina (UCA) difieren como el día y la noche. La semana pasada, Cristina Kirchner anunció que gracias a su exitoso modelo económico la pobreza se redujo notablemente en los últimos años, y que en 2012 afectaba solo al 5,4% de la población. Es decir, a 2,2 millones de habitantes de un total de 40,7 millones que tiene el país. «Aún queda mucho por hacer… No hemos llegado a la meta pero vamos por buen camino», aseguró la presidenta.

Para el Observatorio Social de la UCA, las recetas de Cristina y su equipo sólo han agravado el mal que pretendían curar. De acuerdo con el estudio que se dio a conocer el viernes pasado, el 26,9% de los argentinos -casi 11 millones de personas- viven en la pobreza, lo que representa un aumento del 5% en relación a 2011.

Por otro lado, el optimismo de la jefa del gobierno se basa en las mediciones del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), que determina el nivel de pobreza comparando el ingreso de los individuos o las familias con el coste de la cesta básica de alimentos y servicios.

Divergencias en la renta básica

Las divergencias arrancan del punto en que el INDEC estima que con 1.588 pesos al mes (256 euros), una familia tipo puede acceder a la canasta y aún le sobra para comer una pizza e ir cine de vez en cuando. Partiendo de la misma metodología, los expertos de la UCA hallaron que el valor de la cesta es de 3.266 pesos (527 euros) y que por consiguiente la pobreza es cinco veces mayor de lo que la Casa Rosada quiere admitir.

Desde que fue intervenido por el Gobierno de Kirchner en 2007, lacredibilidad del INDEC ha dejado mucho que desear. Tal es así que el Fondo Monetario Internacional (FMI) amenazó con expulsar a la Argentina de su seno, si el organismo de marras no deja de mentir acerca de la inflación. El tirón de orejas vino después de que el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, anunciara que el país cerró 2012 con una inflación de 10,8%, mientras que las consultoras privadas la situaron por encima del 25%.

La brecha entre la Argentina del Gobierno de Kirchner, basada en el INDEC, y la que surge del estudio de la UCA se repite al evaluar la tasa de indigencia. Según el organismo que responde a las directrices del ministro de Comercio, Guillermo Moreno, unas 600.000 personas entran en la categoría de quienes no alcanzan a satisfacer sus necesidades alimentarias, mientras que para el establecimiento académico los argentinos que están en esa condición superan los dos millones.

Según el director del Observatorio Social de la Universidad Católica, Agustín Salvia, la franja de la pobreza no incluye solo a los que perciben una jubilación exigua o a los desempleados. En esa categoría es cada vez mayor el número de personas que reciben un salario ínfimo por su trabajo. El propio INDEC reconoce que la mitad de la población activa -ocho millones de personas- gana menos de 3.500 pesos (546 euros) al mes.

El presidente de la Pastoral Social de la Iglesia, monseñor Jorge Lozano, señaló que existe «un estancamiento en la situación social» y advirtió que «si no hay esperanzas para los pobres, tampoco las habrá para los ricos». El obispo que tomó el relevo del ex cardenal Jorge Bergoglio y ahora Papa Francisco en el terreno social, reveló que la organización Cáritas y la Iglesia en general han tenido que redoblar sus esfuerzos para responder a los pedidos de ayuda alimentaria sobre todo en las provincias del norte de Argentina, donde el 20% de la población no tiene trabajo. «Los bolsones de pobreza son una llaga que no debería persistir en un país bendecido con tanta abundancia como Argentina», dijo Lozano, como si aludiera al rosáceo panorama que pinta Cristina Kirchner.

Fuente: http://www.elmundo.es/