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Jueves 22 de junio de 2006

Un papelón argentino cada vez más notorio

La Argentina ha decidido apoyar la candidatura de Venezuela para ocupar un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Se trata de un nuevo error en materia de política exterior.

El temprano e inusual endoso argentino a la candidatura venezolana a ocupar un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por el período 2007-08, pregonado sonoramente al mundo, es un gigantesco error -altamente costoso para nuestra imagen como país- producto de la extraña “política exterior” de la “administración” de Néstor Kirchner.

Y ahora ya no está en el Palacio San Martín nuestro probablemente peor canciller de toda la historia, (me refiero, lector, a Rafael Bielsa) para poder atribuirle, con toda razón, la responsabilidad de lo acontecido que -en un inmenso mar de continuos desaciertos- hubiera sido, quizás, algo así como “una mancha más al tigre”. Grotesca, seguramente. Pero tan sólo una más en el océano de desaciertos y provocaciones que acumulara el inefable Bielsa.

Ocurre, amigos, que endosar la candidatura de Venezuela para integrar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es ciertamente equivalente a endosar a Irán. Y esto, en materia de seguridad internacional, es hoy una equivocación tremenda, de tan grandes proporciones que no puede ocultarse.

En la Argentina, ciertamente, por el insulto gratuito que ese endoso supone a nuestra agredida comunidad judía, respecto de la cual la “conexión iraní” en los atentados terroristas contra la Embajada de Israel y contra la AMIA evoca a un Irán sospechado de asesino, cuyo actual gobierno radical sostiene insólitamente que el genocidio nazi contra el pueblo judío no sucedió nunca y que el Estado de Israel no debe existir.

Y, además, en el exterior, desde que Venezuela y Cuba (todavía la Argentina, curiosamente, no) han votado siempre a favor de Irán en la “Agencia Internacional de Energía Atómica” y en las propias Naciones Unidas, cuando de tratar de detener su peligroso programa nuclear se trata.

Pero, además, porque era obvio que la región no iba -jamás- a endosar unánimemente a Venezuela.

Perú, después de los groseros improperios del mal educado Chávez contra su próximo presidente, Alan García, es altamente probable que no lo haga, por buenas razones, es cierto. De hecho, Hugo Chávez no será invitado a la ceremonia de asunción de Alan García, circunstancia sin precedentes que muestra la poca consideración que se tiene por el mal educado venezolano. Presumiblemente, la sensata Chile tampoco seguirá el camino del endoso al petulante Hugo Chávez. Y si en México se impone finalmente Felipe Calderón, adiós al endoso mexicano.

Como si esto fuera poco, la actual canciller de Colombia, la prudente Carolina Barco, acaba de anunciar formalmente que Colombia endosará la candidatura de Guatemala para el Consejo de Seguridad, decisión que luce absolutamente correcta, de la que presumiblemente Colombia no se bajará nunca. Porque sabe bien que el régimen dictatorial de Hugo Chávez -como el de su compañero de ruta, Fidel Castro- apoya sin el menor disimulo el accionar en Colombia del terrorismo marxista de las FARC y del ELN.

En momentos en los que nuestra región esta dividiéndose notoriamente entre los países que aspiran (como acaba de anunciar el Perú de Alan García) a “ser como Chile” y aquellos otros que procuran, en cambio, “ser como Venezuela”, la Argentina (con su absurdo endoso, de contra mano con todos) ha anunciado al mundo -indirectamente- que se incluye en el segundo grupo. El mundo que desde las cumbres de Mar del Plata y de Viena lo sospechaba, ahora lo tiene como un hecho incontestable y cierto. Tremendo, pero luce así.

Para pensar, cuando Roberto Lavagna se ha animado a denunciar a la administración a la que perteneciera como “izquierdista”. ¿Tendrá razón? ¿Lo escucharán los argentinos? ¿O creerán que se trata de un “recurso electoral” más? No hay peor ciego que el que no quiere ver, aunque nuestra política exterior habla por sí misma. © www.economiaparatodos.com.ar



Emilio Cárdenas se desempeñó como representante permanente de la Argentina ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).




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