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EPT | February 23, 2020

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Domingo 17 de noviembre de 2013

Una mirada a las reservas de BCRA

Una mirada a las reservas de BCRA

En el fondo, el problema de las reservas es estructural e institucional. El gobierno ha producido un tipo de cambio atrasado, imitando los problemas de la tablita de Martínez de Hoz y de los últimos años del Menemismo

Las reservas en el BCRA han sido noticias en los últimos días. No faltan motivos, la caída de reservas en el BCRA no se detiene, más bien parece acelerarse. En números redondos, en Octubre el BCRA perdió unas 1.500 millones de reservas. Al 14 de noviembre había perdido otros 600 millones. ¿Qué conclusiones podemos sacar si hacemos una mirada, no de los últimos días o semanas, de las reservas en el BCRA, sino del período K en general?

El siguiente gráfico muestra la evolución semanal de las reservas del BCRA desde principios de 1998 hasta fines de octubre de este año. En el 2002 se puede apreciar la caída por la crisis de fines del 2001. La devaluación del 236% con la que terminó el 2002 contribuyó a la acumulación de reservas en los años siguientes. Se puede apreciar, en el 2006, una fuerte caída por el pago de la deuda al FMI. Al respecto es oportuno recordar que la deuda del gobierno debe ser afrontada por recursos del Tesoro, que provienen del contribuyente a través de los impuestos legislados por sus representantes. No por las reservas del BCRA. Para decirlo de manera clara, los recursos del gobierno se encuentra en el Tesoro, no en el BCRA. No es tarea del BCRA financiar al Tesoro ni facilitarle el gasto público al gobierno. A partir de fines del 2007 o principios del 2008 se puede apreciar que la evolución de las reservas comienza a estancarse. No es casualidad que esto coincida con la intervención al Indec y la política inflacionaria y de atraso cambiario del gobierno. Lo que se ve a partir del 2011 es una caída en tobogán de las reservas. Que el cepo cambiario se haya impuesto en el 2011 sugiere que más allá del relato K, esta fuga de reservas era algo que el Kirchnerismo se veía venir. El otro dato importante a notar es que las reservas volvieron al nivel del 2006. Es decir, en 3 años de pérdidas de reservas se retrocedieron 6 años.

¿Qué tan grave es la pérdida de reservas del BCRA? En lo que respecta al 2012 la siguiente tabla muestra la perdida de reservas por mes. Los datos de la tabla sugieren dos cosas. En primer lugar que la perdida de reservas se acelera notablemente a partir de septiembre, que tuvo una pérdida casi 5 veces mayor a la de Agosto. Es difícil explicar estas magnitudes por cuestiones estacionales. En segundo lugar, si bien la pérdida de reservas disminuyó su velocidad en octubre y noviembre (del cual todavía falta medio mes), estos siguen siendo valores altos como los del mes de junio. No es claro si el BCRA se ha ubicado en un nivel de pérdida de reservas mayor o si volverá a perder menos de 1.000 millones por mes (tampoco es que esto sea una buena noticia en sí.)

Menos alentador es el panorama si miramos la evolución de las reservas de los últimos años desde 1999 en adelante. El siguiente gráfico muestra con una línea en negro el nivel de reservas (valores en el eje izquierdo) y la variación en columnas azul (positivo) y rojo (negativo) (valores en el eje derecho.) Como se puede apreciar, el 2013 es el año de mayor pérdida de reservas. De hecho, en el 2013 se perdieron más reservas que en el 2011 y el 2012 juntos. En el 2011 se perdieron 5.800 millones y en el 2012 unos 3.100 millones siendo un total de 8.900. Es decir, en el 2013 se perdió un 13% más de reservas que en los últimos dos años juntos. Este es un resultado notable, no sólo por su dimensión, sino porque los bancos centrales de otros países de la región no tienen problemas para acumular reservas, por el contrario, en algunos casos el exceso de dólares es un problema para sus tipos de cambio. El BCRA, en cambio, pierde reservas a un ritmo acelerado a pesar de medidas como el cepo cambiario y el cierre virtual a las importaciones. Si existiese tal cosa como al mala praxis de la política monetaria, el Kirchnerismo sería un caso de estudio.

El otro dato llamativo es que, sin contar el 2011 ni el 2012 el BCRA ha perdido más reservas en el 2013 que las que se perdieron en la crisis del 2001. En el 2002 las reservas cayeron en 9.300 millones, en el 2013 por 10.100 millones. Mientras que en el 2002 la perdida de reservas fue por la crisis de fines del 2001, en el 2013 la crisis aún no ha estallado. Es decir, el Kirchnerimo logró superar (con creces si además miramos el 2011 y el 2012) la perdida de reservas del 2002 incluso antes de que la crisis que han venido gestando se haga presente en todas sus dimensiones. Es cierto que la situación económica e instituciones monetarias del 2002 no son las mismas que las del 2013. Pero no es menos cierto que estos son dos años donde la pérdida de reservas es un responden a otros problemas. Bajo el esquema actual, el Kirchnerismo tiene a su disposición la posibilidad de alterar el tipo de cambio, alternativa que estaba ausente en la convertibilidad. El Kirchnerismo ha hecho uso de esta herramienta, a pesar de que insista en negar su política devaluatoria. En el 2011 (cuando se comienzan a perder reservas) se acelera el ritmo de devaluación anual del 8.2% (2010) al 14.3% (2011). Para el 2012 y el anualizado del 2013 la devaluación del tipo de cambio oficial es del 25% para ambos años. En los últimos tres años el tipo de cambio se devaluó un 78.2%. Este no es un ritmo despreciable.

En el fondo, el problema de las reservas es estructural e institucional. El gobierno ha producido un tipo de cambio atrasado, imitando los problemas de la tablita de Martínez de Hoz y de los últimos años del Menemismo. Es también institucional por la poca confianza y credibilidad de un gobierno que no tiene ningún reparo en decirle a sus propios representados que pueden comer por $6 al mismo tiempo que abundan los casos de corrupción. No hay mejor manera de congelar la entrada de dólares que imponer un cepo cambiario.

El siguiente gráfico muestra en gris la variación semanal anualizada de reservas del BCRA desde el 2007 en adelante. La línea roja muestra la tendencia de la perdida de reservas, es decir, dejando de lado las estacionalidades semanales. El gráfico muestra dos cosas, en primer lugar que el BCRA entra en tendencia de pérdida de reservas en el 2011. En segundo lugar que esta tendencia se acelera a fines del 2013. La línea roja muestra el problema estructural e institucional que afecta al BCRA. Una manera aproximada de entender la línea roja es cuánto pierde en promedio el BCRA en una semana. El tiempo dirá si este cambio de tendencia se confirma o se corrige.

 

Hay tres cuestiones importantes a tener en cuenta. En primer lugar no todas las reservas que están en el activo del BCRA le pertenecen al BCRA. Parte de esas reservas pertenecen a depósitos en dólares de privados que los bancos deben depositar a su vez en el BCRA. También es posible que haya prestamos de otros bancos centrales al BCRA. El BCRA, igual que el Indec y el gobierno en general, no se caracteriza por ser muy transparente. Es decir, los “dólares de libre” disponibilidad, para usar el término de moda K, es menor a los 33.200 millones que se ven en los últimos balances. En segundo lugar, la perdida de reservas parece estar entrando en una peligrosa aceleración. En tercer lugar, la línea roja sugiere que el problema no es puramente económico, sino que es estructural e institucional. De poco sirve medidas prehistóricas e ineficientes como los cepos cambiarios, el control de cambios o hasta un desdoblamiento cambiario.

Nicolás Cachanosky / Assistant Professor of Economics / Metropoltian State University of Denver