Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

domingo 19 de enero de 2014

Náufrago a Patilludo: Con Uds. no hay futuro

Náufrago a Patilludo: Con Uds. no hay futuro

Nadie invierte por lo que ganó en el pasado, sino por lo que espera ganar en el futuro

Parlanchina estaba realmente desolada. Veía la crisis energética en la isla, la inflación, aunque ella no permitía hablar del tema, como se le evaporaban las reservas del Ente de Destrucción Monetaria, la gente malhumorada y encima en el mercado paralelo el dólar cotizaba a 12 palmeras el dólar. Casi un 60% más que en un año.

Patilludo, que estaba con ella, alzaba el dedito dictando cátedra para explicarle a Parlanchina qué estaba pasando, pero ella estaba en otra cosa, tanto que le dijo: Patilludo, no me hables más del tema, llámalo al náufrago y debatí con él. Estos isleños desagradecidos no me merecen como su gobernadora toda poderosa. Yo les di toda mi sabiduría para hacer prospera esta isla y me contestaron con el bolsillo. Yo me voy al jardín a jugar con Simón Templar.

Patilludo se fue para su choza del ministerio de destrucción económica y al rato llegó el náufrago.

Patilludo: Pase y siéntese. Acá hay una gran especulación contra las hojas de palmera. Los medios destituyentes y los economistas neoliberales están haciendo una campaña de desprestigio contra las hojas de palmera.

Náufrago: Vea, en primer lugar no hay tal campaña de desprestigio. O mejor dicho sí la hay. La campaña de desprestigio de las hojas de palmera la hacen Uds. al emitir a lo bobo. Pero si tan equivocados estamos, la gente se va a reír de los medios y de los economistas porque cuando vayan al mercado de la isla encontrarán que con 100 palmeras pueden comprar siempre lo mismo. Por lo tanto dirán: los medios y los economistas son unos chantas. Las hojas de palmera son moneda fuerte que hay que conservar.

Patilludo: no sea irónico. Porque si Uds. hacen campaña, la gente sale corriendo a comprar dólares y bienes. Huye de las hojas de palmera y suben los precios.

Náufrago: Ah, Ud. lo que me dice es que estamos fomentando la huida del peso.

Patilludo: Exacto.

Náufrago: Supongamos que realmente es como Ud. dice. Lo que estaríamos cambiando es el precio relativo entre las hojas de palmera y el resto de los bienes de la economía. Es decir, gracias a nuestra increíble influencia, lograríamos que la gente valore menos las hojas de palmera y más los dólares y el resto de los bienes.

Patilludo: Algo así.

Náufrago: supongamos que existe esa campaña y Uds. no emiten más hojas de palmera. Es decir, la cantidad de hojas de palmera se mantiene constante. Si Uds. no emitieran más hojas de palmera ese movimiento sería de una sola vez. Es decir, los precios en hojas de palmera subirían solo una vez y nada más, el aumento de los precios llegaría hasta donde llega la huida del dinero existente en el mercado. Luego, al ver que se estabilizan los precios, la gente volvería a demandar más hojas de palmera y menos dólares y bienes, con lo cual el nivel general de precios bajaría y volveríamos al punto de partida.

El problema, mi estimado Patilludo, es que Uds. alimentan las expectativas inflacionarias emitiendo muchas hojas de palmera. Entonces la gente huye de las hojas de palmera y se combina la menor demanda de hojas de palmera con menos bienes en el mercado, gracias a que Uds. cerraron la economía, y más hojas de palmera en circulación que Uds. emiten. Armaron la tormenta perfecta. Emiten muchas hojas de palmera, la gente no las quiere porque cada vez puede comprar menos bienes con esas hojas de palmera y, encima, hay menos bienes en la economía.

Patilludo: No confunda las cosas. El cierre de la economía tiene que ver con una estrategia económica que es el modelo de inclusión social. Sus teorías neoliberales lo llevan a querer abrir la economía y nosotros decimos que hay que sustituir importaciones para crear trabajo y generar más inversiones.

Náufrago: ¿Y quién le dijo que va a haber más inversiones con el cierre de la economía?

Patilludo: Como Ud. está atado a la ortodoxia neoliberal no va a entender que si nosotros estimulamos el consumo interno, la mayor demanda hace que los productores internos inviertan para producir más.

Náufrago: Y si es como Ud. dice, ¿por qué armaron ese programa de buchonear para cuidar? Si hay más consumo que Uds. estimulan, los precios no tiene que subir, las empresas invierten más. Le responden a la mayor demandan con más inversión y producción. Sin embargo Uds. se la pasan hablando de la especulación, de la cadena de producción. Arman planillas Excel para ver cómo son los costos de producción en la isla. Hacen acuerdos de precios con los almacenes de la isla. Vamos, Patilludo, ni Uds. se creen ese relato.

Patilludo: Ud. mezcla todo. ¡Nosotros cuidamos el bolsillo de la gente!

Náufrago: Mucho éxito no están teniendo.

Patilludo: Además los dólares no son para gastar en lujos. Son para invertir y comprar los insumos que necesitamos.

Náufrago: Deben estar invirtiendo mucho y comprando muchos insumos porque las reservas les vienen cayendo como piano de piso 11.

Patilludo: No se haga el gracioso.

Náufrago: Dígame, ¿por qué un productor de la isla va a invertir para aumentar la producción si al no tener competencia puede subir los precios? Al cerrar la economía a las importaciones Uds. dejan cautivo a los isleños del productor local y éste puede elegir entre invertir y que Uds. lo maten con impuestos o bien aumentar los precios, total no tiene competidores gracias a Uds. En ninguna parte del mundo los empresarios quieren competir. Prefieren los mercados cautivos. No veo por qué razón en esta isla se van a comportar diferente al comportamiento que tienen en el resto de las islas. Es justamente la función del gobierno eliminar las trabas a la competencia para que haya inversiones.

Patilludo: Por eso tenemos que regular la economía. Para que no suban los precios.

Náufrago: Claro, una regulación lo lleva a otra. Primero regulan las importaciones, luego regulan los precios. Como nos les resulta, amenazan con importar tomates. Usan la apertura para controlar los precios, no para estimular la competencia y la inversión. Pero, agrego, como se necesitan insumos importados sobre los que Uds. no pueden controlar los precios, entonces se entretienen armando planillas Excel para ver dónde la pifiaron.

Patilludo: ¡Los productores isleños tienen que exportar más!

Náufrago: Es que Uds. mismos hacen que nunca puedan exportar más, porque al quitarles la competencia no invierten, ajustan por precio. Eso los hace menos competitivos con relación a los productores de las islas vecinas. Encima el tipo de cambio real hojas de palmera versus dólares está artificialmente atrasado, y cartón lleno.

Uds. no entienden que fue su propia política económica la que causó que cada vez haya menos dólares.

Patilludo: ¿Por qué dice eso?

Náufrago: Al atacar los derechos de propiedad, desestimularon la inversión. Encima pusieron ese maldito cepo cambiario del que no pueden salir. Así que nadie invierte para después no poder girar sus utilidades. Sin inversiones no hay competitividad. Sin competitividad no hay exportaciones. Sin exportaciones no tienen dólares, porque de los que son para invertir no entra uno solo. Uds. solo se metieron en este problema. En resumen, al atacar la propiedad privada espantan las inversiones y no entran dólares. Encima, al cerrar la economía y atrasar el tipo de cambio real les caen las exportaciones, con lo cual la oferta de dólares es cada vez menor por culpa de Uds.

Patilludo: Parlanchina tiene razón, el pueblo de esta isla es ingrato. No la merece como gobernadora toda poderosa. Encima la gente desprecia las hojas de palmera y compra dólares.

Náufrago: ¿Uds. todavía no se dieron cuenta que tienen una rebelión fiscal?

Patilludo: ¿De qué rebelión fiscal me habla?

Náufrago: De la subida del dólar paralelo. La gente huye de las hojas de palmera para no pagar el impuesto inflacionario. Tiene una rebelión fiscal contra el impuesto inflacionario. Por eso sube el dólar o, si prefiere, bajan las hojas de palmera.

Patilludo: Claro, y ahora me va a decir que bajemos el gasto público para que no haya déficit fiscal. La típica receta neoliberal y ortodoxa del ajuste.

Náufrago: El ajuste ya lo hacen Uds. de la peor forma con la inflación que está licuando los salarios de la gente.

Patilludo: ¿Y qué haría Ud. para frenar la suba del dólar en el mercado marginal? ¿A ver si tiene alguna idea?

Náufrago: Uds. ya no pueden hacer nada porque perdieron toda credibilidad. Ya no tienen salida. Lo único que pueden hacer seguir destruyendo la economía hasta dónde aguante la gente. El problema de Uds. es que nunca entendieron la relación entre calidad institucional, inversiones y crecimiento. Creyeron que atropellando a la gente. Violando los derechos de propiedad. Fomentando la vagancia para tener votos cautivos y cerrando la economía podían dominar el mercado. Pero se equivocaron. El mercado es un proceso. Un proceso de descubrimiento para que los inversores detecten dónde hay una demanda insatisfecha. Uds. destruyeron la moneda y los precios, por eso dejaron sin guía a los inversores y encima los espantaron con sus amenazas. Ahora es tarde. No pueden conseguir que nadie traiga dólares, las exportaciones de la isla languidecen y, encima, necesitan más dólares para importar combustibles por la crisis energética que generaron. Uds. son una cuadrilla de demolición.

Patilludo: Con Ud. nunca nos vamos a poner de acuerdo. Los empresarios ganaron mucho dinero en el pasado gracias a nuestro modelo. ¡Que ahora inviertan! Eso es lo que pide Parlanchina. Por eso dice que no la merecen como su majestad gobernadora todopoderosa de la isla.

Náufrago: ¿Sabe cuál es su problema en el razonamiento y el de Parlanchina?

Patilludo: ¿Cuál?

Náufrago: Que nadie invierte por lo que ganó en el pasado, sino por lo que espera ganar en el futuro. Y con Uds. no hay futuro. Que tenga buen día Patilludo.