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jueves 10 de marzo de 2005

¿De quién toman ejemplo los jóvenes? (Nota III y última)

Los jóvenes se ven expuestos a una serie de mensajes explícitos y subliminales que están abiertamente en contradicción con los valores que la familia y la escuela tratan de enseñarles.

En las notas anteriores, explicaba cómo tanto la televisión como la sociedad daban mensajes o presentaban conductas como modelos para ser seguidos, en muchos casos en contradicción con lo que la familia, la escuela o incluso la misma sociedad pretenden enseñar. Hoy es el turno de revistas y publicidades estáticas.

Reconozco que, con una curiosidad malsana, a veces he tenido la tentación de repetir a mis alumnos las frases que ellos mismos leen en las publicidades, ya sea en revistas o en carteles por la calle. La curiosidad malsana consiste en ver la cara de los padres, o de otros docentes, cuando los chicos les refirieran mis dichos. Sin embargo, no parece haber quejas cuando esos mensajes están disponibles para que cualquiera los lea. Para ir a lo concreto, me gustaría ver la cara de un papá o la de otro docente si su hijo o alumno le dijera que el director de su colegio le dijo “Descontrolate al máximo”. Este slogan lo han leído o escuchado (era la propaganda de una conocida gaseosa) en infinidad de ocasiones. Mientras las familias y escuelas luchamos para que los chicos sean ubicados, controlados y medidos, el mensaje –desde luego mucho más atractivo y divertido– es que se descontrole todo lo que pueda.

También intentamos que se preocupen por los demás, que no sean egoístas, que sean solidarios, que paguen sus impuestos. Pero otra gaseosa, recomienda: “hacé la tuya”, y nadie se queja ni dice nada. ¿Qué le diría usted a un pariente si su hija llega de visitarlo y le cuenta que le dijo “hacé la tuya”?

Nos vemos en figuritas para que nuestros hijos respeten las indicaciones que les damos, los horarios, los lugares, e incluso tratamos de inculcarles que sean medidos, prudentes, obedientes, que se preocupen por las consecuencias de sus actos, que cuando crezcan respeten las leyes de tránsito. Y como contrapartida vemos gigantografías que rezan “desafiá los límites”, que aún no tengo claro qué tiene que ver con promocionar un determinado modelo de automóvil. ¿No iría usted a quejarse a la escuela si se entera que la maestra le dijo a su hijo “desafiá los límites”?

Enseñamos a nuestros jóvenes que hay una escala de valores, que hay familia, patria, amistad, respeto, para verlos terminar repitiendo que “lo que importa es la cerveza” casi como una gracia. (Hice la prueba, cuando la mencionada publicidad estaba en pleno auge, de entrar en una clase y decir: “Porque lo que importa…” y varios a coro –seguro que inconscientemente– respondieron “es la cerveza”. Cómo me hubiera gustado que respondieran “es la patria”, o “es la familia”, o “es el amor”o “es la libertad”, pero no, se ve que soy muy iluso o demasiado idealista.)

También habría que preguntarse qué tiene que ver una mujer desnuda con una casa de diseño y venta de ropa femenina, pero, bueno, al menos no transmite ningún mensaje nefasto.

“Marcales el camino” es otro de las publicidades que pareciera no compadecerse con la cantidad de adolescentes embarazadas, o con el avance del SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, así como las que siguieron en la misma línea para promocionar una marca de desodorante masculino. Que “diplomarse” sea tenar relaciones sexuales con la que no es claramente el ser amado no parece ser algo que la sociedad como tal quiera inculcar en los adolescentes. Pero nadie dice nada.

Resumiendo, y para terminar esta trilogía de notas, los jóvenes se ven expuestos a una serie de mensajes, ya sean explícitos, subliminales o como encarnaciones de conductas, que no necesariamente están acordes con lo que decimos que queremos enseñarles. Ojalá nos acostumbremos al menos a hacerlos reflexionar sobre estos mensajes o conductas y, si nos vemos con ganas, enviemos una queja a los que los emiten. © www.economiaparatodos.com.ar



Federico Johansen es docente, director general del Colegio Los Robles Pilar y profesor de Política Educativa en la Escuela de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UCA (Universidad Católica Argentina).




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