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EPT | June 27, 2022

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Jueves 23 de noviembre de 2006

Coalición opositora y política económica

La coincidencia de la oposición respecto a la necesidad de recuperar las instituciones republicanas no se traslada al campo de las ideas económicas, donde los acuerdos se vuelven más complejos.

La perspectiva de que se concrete una coalición opositora con posibilidades de enfrentar con éxito al kirchnerismo encierra el problema de determinar qué es lo que cabe esperar de una iniciativa de este tipo. Un sobredimensionamiento o una confusión en cuanto a las expectativas podrían dar luego lugar a discrepancias que derivarían, en última instancia, en dificultades para el desarrollo de la gestión. Una parte sustancial del fracaso de la Alianza UCR-Frepaso se explica por este motivo. No es inoportuno, por lo tanto, analizar el tema con alguna profundidad.

Entre los opositores al gobierno hay coincidencias, pero también discrepancias. La oposición al kirchnerismo no es homogénea. Éste es un hecho objetivo y al que corresponde reconocer como un factor presente en el problema, tenerlo en cuenta y evaluar de qué modo incide en el desarrollo de este proyecto, para luego considerar de qué manera cabe operar para evitar que tenga efectos negativos. Si no se admitiera que entre los opositores al gobierno hay discrepancias, se estaría negando la realidad y esa forma de proceder siempre termina mal.

La primera cuestión a resolver es: ¿esas discrepancias son insalvables? Esa pregunta no tiene una respuesta categórica. Que las diferencias entre personas sean insolubles o se puedan superar depende en gran medida de la conducta de los propios involucrados. Si quienes deben alcanzar acuerdos asumen posiciones intransigentes, es obvio que las diferencias se tornan insalvables. Si las actitudes son flexibles, los acuerdos son posibles. Aunque también es verdad que todas las flexibilidades tienen límites porque hay instancias que, para ciertas personas –en este caso, dirigentes políticos– son inaceptables y es legítimo que así sea. Y, además, para que el proyecto sea viable, es necesario que la flexibilidad sea razonablemente equitativa. Todos los participantes de un acuerdo de este tipo tienen que ceder aproximadamente lo mismo porque, de lo contrario, se estaría produciendo un avasallamiento por parte de alguno de los grupos en perjuicio de los demás.

El mayor punto de conflicto entre los miembros de una eventual coalición opositora al kirchnerismo radica, probablemente, en la política económica. Conviene no negarle entidad a este punto porque es determinante y es por donde todo el proyecto puede implosionar. Si unos son partidarios de una política muy liberal y otros reivindican una política muy estatista es difícil que logren ponerse de acuerdo. Por ejemplo: ¿qué criterios correspondería seguir en relación a la legislación laboral? ¿Se va a aplicar una política de bajos costos laborales para estimular la creación de empleos o se la va a denostar bajo el argumento de que se trata de “contratos basura”? Esta pregunta, por el momento, no tiene respuesta y es demasiado importante como para no comprender que la incertidumbre en relación a este tema y otros parecidos podría hacer fracasar toda la iniciativa.

No tan difícil es, en cambio, alcanzar un acuerdo en relación a los temas vinculados con la salud de las instituciones republicanas. Éste es el punto básico del eventual acuerdo y es donde todos los sectores coinciden en la crítica al gobierno. Pero un acuerdo alrededor de este tema es insuficiente si no se logra, aunque más no sea por transacción, algún tipo de consenso en relación a la política económica.

Es impensable que se pueda poner en práctica un plan económico absolutamente coherente y esto, inevitablemente, tendrá un costo en cuanto a los resultados que se obtengan. La falta de consenso para aplicar un plan económico basado en principios liberales obligará a establecer acuerdos en los cuales habrá que negociar el qué y el cuánto del intervencionismo estatal. Está fuera de discusión que esto no es lo ideal pero es lo que hay. La alternativa es el kirchnerismo…

No necesariamente una política económica de estas características tiene por qué terminar en un fracaso desastroso. Inclusive, no hay razón para descartar que, durante cierto tiempo, sea exitosa como viene siéndolo, hasta ahora, la propia política económica del gobierno encabezado por Kirchner. Pero el defecto de todas estas políticas económicas intervencionistas es que, después de cierto tiempo de euforia, terminan agotándose y no dejan establecidos principios en base a los cuales promover un proceso de crecimiento en gran escala y a largo plazo. Sucede, sin embargo, que las circunstancias políticas no están aún maduras como para reivindicar una política genuinamente liberal. No hay consenso popular para semejante iniciativa. Y sin consenso popular no hay votos y, por lo tanto, ninguna posibilidad de decidir qué política aplicar.

Por eso, aunque no sea lo ideal, la posibilidad de que surja una coalición que reivindique los principios republicanos como oposición al gobierno de Kirchner sería un paso adelante dentro del proceso general en el que nuestro país está inmerso. El gobierno de Kirchner es propenso a la hegemonía y al autoritarismo. Para la Argentina es prioritario recuperar la salud institucional. Y con el tiempo, dentro de ese marco, habrá margen para abrir un amplio y profundo debate acerca del ordenamiento económico que necesitamos darnos para avanzar por la senda del desarrollo, el crecimiento sustentable, el progreso y el bienestar. Si no se consolida la república, ese debate es imposible porque los D’Elía, los Moyano, los Moreno y otros similares lo impiden con sus actos patoteriles, su prepotencia y su técnica de implantar el miedo para que nadie exprese su pensamiento. Una coalición opositora que reivindique los valores republicanos sería un avance parcial. Ojalá que ese avance se produzca y, mientras tanto, sigamos perseverando para superar los prejuicios que dificultan la aplicación del sistema económico que verdaderamente nos convendría poner en vigencia. © www.economiaparatodos.com.ar


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