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miércoles 25 de noviembre de 2020

El costo de dejar en manos de los políticos el futuro de los haberes jubilatorios

El costo de dejar en manos de los políticos el futuro de los haberes jubilatorios

Una vez más un gobierno cambia la fórmula de ajuste de los beneficiarios del sistema previsional con el argumento de mejorar los ingresos, pero en realidad responde a las limitaciones fiscales

Una vez más un gobierno cambia la fórmula de ajuste de las jubilaciones creyendo que van a encontrar la fórmula mágica que permita que los jubilados mejoren su nivel de pobreza en el que fueron sumergidos en el mismo momento en que Otto Bismark inventó la jubilación de reparto.

En efecto, el entonces Canciller Otto Von Bismark estableció las jubilaciones de reparto en 1889 para frenar los disturbios que empezaban a hacer los comunistas en Europa en general y Alemania en particular. La edad para acceder a la jubilación era de 70 años, pero la esperanza de vida en esa época era de 35 años para los hombres y 38 para las mujeres. En otras palabras, Bismark recaudaba pero no pagaba jubilaciones porque la gente se moría antes. El primer gran estafador del sistema previsional.

Mucha agua pasó bajo el puente desde 1889 y ahora la esperanza de vida se estiró y todos los sistemas jubilatorios de reparto están en crisis. En el caso argentino, el sistema previsional directamente estalló cuando el kirchnerismo metió dentro del sistema de reparto a 3,5 millones de personas que no habían aportado al sistema previsional. Por eso tienden a buscar que todos ganen la mínima. Los que aportaron tienen que bancar a los que no aportaron viendo como los que aportaron montos mayores tienen un incremento de sus haberes por debajo del resto. Igualan hacia abajo en nombre de la solidaridad.

Si miramos la evolución de la jubilaciones mínimas medidas en dólares al tipo de cambio blue, en diciembre de cada año y a dólares constantes actuales tenemos el gráfico 1

Gráfico 1

Tomando los datos de los últimos 25 años, las jubilaciones mínimas, las que más peso tienen en el sistema, a diciembre de cada año estuvieron en los niveles más bajos en 2002 con Duhalde, en 2003 con Néstor Kirchner y ahora con Alberto Fernández. Se toma el dólar blue porque es el equivalente a dólar de mercado y dado que el oficial suele ser pisado por los gobiernos para disimular la depreciación del peso.

¿De qué dependen las jubilaciones para su ajuste? ¿Función de qué variables son los niveles de jubilación? En primer lugar, al ser un sistema de reparto, es bueno recodar que en ese sistema no se ahorra para el momento del retiro. Los que están en actividad, junto con las empresas que los contratan, pagan un impuesto para mantener a los que están jubilados. Luego, los que hoy están en actividad, se jubilarán y los que estén en actividad pagarán un impuesto sobre sus salarios para mantener a los nuevos jubilados. En definitiva, no es un sistema de ahorro.

Si las jubilaciones son función de los aportes que hacen los que están en actividad, el sistema nunca cerrará si se los ajusta por lo que se recauda o por inflación. Las jubilaciones van a depender de:

  • El porcentaje que de impuesto que pague cada persona en actividad y las empresas sobre la nómina salarial.
  • El nivel de salario real
  • La cantidad de personas en actividad por cada jubilado que paguen el impuesto y no estén en el mercado informal.
  • La tasa de desocupación.

A mayor tasa del impuesto que se cobra sobre la nómina salarial, mayor el estímulo por evadir y más perjudicados los ingresos del sistema previsional.

Con las actuales tasas de impuesto que pagan las personas en actividad y las empresas, se necesitan 4 personas en blanco en actividad por cada jubilado. Personas que trabajan en relación de dependencia en el sector privado y en el sector público son, al mes de agosto, casi 9 millones de personas. Jubilados y Pensionados que aportaron al sistema previsional suman 3,1 millones y 3,6 millones de jubilados y pensionados que no aportaron. En total son 6,7 millones de personas que perciben una jubilación o una pensión, la mayoría sin haber aportado al sistema. En otras palabras hay 1,3 personas en actividad por cada jubilado y pensionado cuando tendría que haber 4 por cada jubilado y pensionado.

Pero además, la caída de los ingresos reales ha sido de tal magnitud por la inflación, la disparatada cuarentena y la bajísima tasa de inversión, que el salario real sobre el cual deberían cobrar los jubilados y pensionados son bajísimos. Es decir, la base sobre la cuál debería calcularse las jubilaciones son fundamentalmente los salarios reales y, fruto del populismo reinante, los salarios reales caen por baja productividad dada la escasa inversión y por efecto de la inflación.

En síntesis, cualquier que diga que le va a solucionar el problema a los jubilados por los bajos ingresos que perciben, directamente les están mintiendo descaradamente. Al más que duplicar la cantidad de beneficiarios, el kirchnerismo condenó a los jubilados actuales y futuros a la pobreza. Si fue por ignorancia o deliberadamente no sabemos, pero nadie que sepa un mínimo de cómo funciona el sistema hubiese hecho semejante barbaridad sabiendo que no se podía financiar si no era igualando hacia abajo. Es decir, perjudicando a los que habían aportado durante los años de su vida laboral.

Si a eso se le agrega la baja tasa de inversión que se traduce en muy bajos salarios reales y en alta tasa de desocupación por las empresas que cierran y se van del país, es inevitable que los jubilados cobren mendrugos.

En definitiva, con el sistema previsional, que ya de por sí es inviable en cualquier parte del mundo, el kirchnerismo está haciendo lo mismo que hace con el resto de la economía. Les quitan a los que más aportaron al sistema para ir igualando hacia abajo los ingresos de todos los jubilados tendiendo a que todos ganen la mínima.

Este sistema previsional no tiene solución posible. Los políticos, que se erigieron en salvadores de los humildes, los condenaron a la pobreza más indigna. Los políticos se arrogaron el monopolio de la benevolencia y le dijeron a la gente: todos Uds. son estúpidos e imprevisores, así que yo me voy a encargar que cuando llegue el momento de su retiro tengan una jubilación digna. Denme parte de sus ingresos que yo, el supremo, me encargaré de administrarles los ahorros para que no sean indigentes cuando se jubilen.

El resultado está a la vista. Los políticos “solidarios” viven como reyes y los jubilados sumergidos en la pobreza más indigna. ¿En serio cree que los políticos le van a resolver su problema jubilatorio o es hora de pensar en la forma de que cada uno se haga responsable de su futuro y prevea para su futuro? Dejar el futuro de retiro en manos de los políticos es dejar el futuro de cada uno en manos de estafadores.

ESTA NOTA FUE ORIGINALMENTE PUBLICADA EN http://www.infobae.com