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Miércoles 18 de septiembre de 2013

Las dos opciones de la Fed para reducir el estímulo

Las dos opciones de la Fed para reducir el estímulo

Los funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos deberán tomar una difícil decisión cuando se reúnan martes y miércoles para determinar si reducen o no su programa de US$85.000 millones mensuales en compras de bonos. Y si así lo deciden, se enfrentan a otra encrucijada: Disminuir las compras de bonos del Tesoro, las de valores respaldados por hipotecas o ambos.

La Fed compra US$45.000 millones al mes en bonos del Tesoro y US$40.000 millones mensuales en bonos hipotecarios. Algunos economistas de Wall Streetestán convencidos de que la Fed primero bajará sus compras de títulos del Tesoro y seguirá adquiriendo valores respaldados por hipotecas a su tasa actual.

«La cúpula de la Fed probablemente piensa que las compras de deuda hipotecariason más efectivas para impulsar la actividad económica que las adquisiciones de bonos del Tesoro», dijo el economista de Goldman Sachs GS +0.23% Jan Hatzius en un informe a clientes la semana pasada. Hatzius estima que la Fed reducirá en US$10.000 millones mensuales sus compras de valores tras la reunión de esta semana.

Sin embargo, la reunión está a punto de comenzar y los funcionarios de la Fed aún no se han puesto de acuerdo en una estrategia, a juzgar por sus entrevistas y comentarios públicos. En cambio, existen dos líneas de pensamiento en la Fed sobre cómo estructurar una reducción de los programas de bonos y el tema sería discutido en la reunión.

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Flickr/wwarby

Una línea de pensamiento es que la Fed debería reducir sus compras de títulos del Tesoro primero, porque las adquisiciones de bonos hipotecarios hacen más por impulsar la economía estadounidense y, por tanto, deberían mantenerse más tiempo.

Según esta postura, las compras de valores hipotecarios contribuyen directamente a mantener bajas las tasas de préstamos hipotecarios y han tenido un efecto directo en la recuperación de la vivienda, más que las de títulos del Tesoro, que empujan a la baja los costos crediticios del gobierno estadounidense pero podrían no estar llegando a la economía general.

Esta percepción se ve reforzada por el hecho que las hipotecas han subido más de un punto porcentual desde mayo y los funcionarios preferirían evitar tanto como sea posible someterlas a una presión alcista adicional al reducir sus compras de deuda hipotecaria primero.

El presidente del Banco de la Fed de San Francisco, John Williams, dijo en una entrevista en agosto que a su juicio las compras de hipotecas son más poderosas que las de títulos del Tesoro, aunque está abierto al tema. Las compras de hipotecas, según él, dan un mayor rédito, pero la decisión de cómo reducirlas depende de «lo que estamos viendo en términos de datos económicos, el panorama para la economía y sobre todo la inflación».

La segunda línea de pensamiento es que la Fed debería hacer que el desmonte de sus programas sea simple. Bajo este prisma la Fed ha tenido problemas durante los últimos meses para comunicar un complicadísimo conjunto de ideas sobre política monetaria a los inversionistas, por lo que sus próximos pasos deberían ser tan simples como sea posible para evitar confusiones en el mercado. Por tanto la Fed debería reducir sus compras de títulos del Tesoro y valores hipotecarios en forma proporcional en aras de la simplicidad, desde este punto de vista.

Este argumento cobra fuerza, a juicio de algunos funcionarios, porque los estudios que destacan la superioridad de las compras de valores hipotecarios sobre las de bonos del Tesoro no son del todo convincentes. Arvind Krishnamurthy, profesor de economía en la escuela de administración Kellogg de la Universidad Northwestern, presentó un trabajo de investigación en la conferencia de la Fed en Jackson Hole celebrada en agosto, en el que argumentó que la Fed primero debería disminuir sus compras de bonos del Tesoro ya que estas no son muy efectivas.

Algunos economistas argumentaron que el sustento estadístico que respalda la conclusión de Krishnamurthy no es sólido.

«Los errores de estándar en todas las cifras de este debate son grandes», dijo Anil Kashyap, de la escuela de negocios Booth de la Universidad de Chicago. «Cualquier discusión sobre estimaciones de los programas debería empezar con advertencias que digan que no estamos seguros». En Jackson Hole Kashyap fue el comentarista oficial del ensayo de Krishnamurthy.

Por supuesto también existe una tercera línea de pensamiento en la Fed. Para los funcionarios más restrictivos, ninguno de esos programas funciona muy bien y la Fed debería cerrarlos lo antes posible.

Para la mayoría de los funcionarios, sin embargo, es difícil decidir si se reducirán las compras de activos en esta reunión. Aunque el desempleo ha caído desde que la Fed lanzó el programa el año pasado, la inflación se ubica por debajo de sus objetivos y el crecimiento económico es débil. Si así lo determina, también será complicado elegir entre seguir la recomendación de Krishnamurthy o no complicar las cosas.

Fuente: online.wsj.com