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jueves 10 de enero de 2008

¿Quién está a cargo?

Mientras el país arde de calor y problemas, el gobierno nacional se toma vacaciones. Sólo un malpensado podría insinuar que en lugar de un merecido descanso se trata de una forma de ganar tiempo para ver cómo se le hace frente a la realidad.

Mientras la Argentina sufría un gran papelón internacional por el tema de los rehenes en Colombia, el sistema energético se mantiene al borde del colapso con cortes generalizados de energía eléctrica en los hogares, falta combustible, estamos con problemas diplomáticos con EE.UU. por el famoso tema de las valijas y se inicia un insólito plan de cambio de lamparitas, la presidente se tomaba un descanso en el sur a los pocos días de haber asumido la primera magistratura. La pregunta es era: ¿quién está a cargo?

Pero, finalmente, el miércoles Cristina Fernández de Kirchner fue a la Casa Rosada e, implícitamente, reconoció que tenemos un problema energético. Claro que no reconoció que la responsabilidad de esa crisis es fruto de la imprevisión del gobierno a pesar de las reiteradas advertencias que todos los expertos formularon respecto a la política energética. Por el contrario, de acuerdo a la presidenta, el cambio climático tendría gran parte de la responsabilidad de la crisis energética, con la particularidad de que dicho cambio climático parece que se concentró sólo sobre la Argentina, dado que en el resto del mundo también hace frío y calor y no están cortándole la luz a las casas de familia o la energía a las empresas.

También ahora descubrimos que el nuevo drama de la Argentina son los equipos de aire acondicionado. Es que gracias al estímulo al consumo que vino incentivando el gobierno y las famosas compras en 24 cuotas sin intereses llevaron a la gente a comprar gran cantidad de equipos de aire acondicionado. Justamente, en reiteradas oportunidades el gobierno de Néstor Kirchner se encargó de remarcar la reactivación de la economía y el aumento del consumo. La buena noticia era que la gente aumentaba mes a mes la compra de televisores plasma y equipos de aire acondicionado. El problema es que, por efecto de la política populista de distorsionar los precios relativos, ahora la gente tiene el televisor plasma y el aire acondicionado pero no los puede usar porque no tiene energía o, en el mejor de los casos, ahora se le pide a la gente que use racionalmente la energía. Dicho en castellano básico, es como si el gobierno estuviera diciendo: “vieron que hoy estamos mejor gracias al dólar alto. La gente compra equipos de aire acondicionado. ¡Pero por favor no los usen porque estalla el sistema energético!”.

Lo que estamos viendo en Argentina es la aparición abrupta de la realidad. Se dibuja el IPC y se desconocía o minimizaba el problema energético, pero la gente empieza a sentir en carne propia los efectos de la política económica. En la época de Alfonsín, cuando se produjo la crisis energética, por lo menos se actuó con más honestidad intelectual o piedad ante la desgracia y se anunciaban los cortes rotativos. Hoy no se anuncian porque no sería bueno para el gobierno que los diarios publicaran los cronogramas de cortes. Directamente se corta la energía sin aviso previo, lo cual es peor porque agarra a la gente desprevenida.

En varias oportunidades insistí sobre el tema institucional, tema que parece lejano a la mayoría de la gente. El común de los mortales dice: “no entiendo que tiene que ver las instituciones con mi vida diaria”. Bien, si el país tuviera instituciones serias, es decir, reglas de juego claras, eficientes y permanentes, las inversiones hubiesen fluido hacia la Argentina en muchos sectores, pero también en el sector energético y hoy habría combustible y energía suficiente. Relación práctica entre instituciones y vida diaria: sin buenas instituciones no hay inversiones y sin inversiones la gente sufre cortes de luz. Así de fácil.

Durante la campaña electoral, el oficialismo decía: “Sabemos lo que falta. Sabemos cómo hacerlo”. A juzgar por lo que estamos viviendo, no sé si sabían lo que faltaba. Pero, suponiendo que lo sabían, por ahora no han dado la más mínima señal sobre “cómo hacerlo”. © www.economiaparatodos.com.ar

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