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viernes 11 de julio de 2014

Un partido de fútbol

Un partido de fútbol

(Reflexiones sobre los campeonatos mundiales)

Aunque parezca una perogrullada, un partido de futbol no es más que eso, así jueguen los seleccionados de dos países o dos equipos de la misma liga.

En el caso de los seleccionados de asociaciones de países están conformados por jugadores que en general juegan en otras ligas, como ocurre con Argentina en la que creo que solo tres jugadores actualmente juegan en el país.

Lo lógico, para darle real dimensión a la calidad de cada liga, sería poner un límite y un porcentaje mayoritario de jugadores seleccionados que deberían integrar equipos de la liga respectiva, quizás un 75/80%.

De ese modo los torneos internacionales serian mucho más representativos.

Veamos los jugadores emigran por razones netamente económicamente eso significa que sus ligas de origen no los podían mantener y si no los pueden mantener, ¿es lógico que representen a esas ligas…?

En todo trabajo el ingreso o salario es importante, mas aun trabajamos para ganar dinero para poder sustentar honesta y decentemente nuestras necesidades y por ese motivo hacemos valer nuestras capacidades, diríamos las “ponemos en valor”.

Cuando en el medio que uno vive no se obtienen los resultados esperados o no se tienen confianza en el futuro de una sociedad dada se va en busca de “nuevos horizontes” como ocurrió y ocurre con los fenómenos migratorios.

La gente no emigra para estar peor, aunque como ocurre con todo en la vida, no a todos los que emigraron o emigran les va bien.

Pues bien, no se cuántos jugadores de futbol en la Argentina pueden vivir jugando únicamente al futbol, haciendo un breve recorrido vemos que en la AFA hay 92 equipos configurados en los que se denomina PRIMERA CATEGORÍA, compuesta por cinco divisiones.

Los clubs agrupados en esta “primera categoría” están habilitados para contratar a jugadores profesionales y en las divisiones inferiores de esa “Primera Categoría” es probable que la mayoría de jugadores sean “amateurs” o convivan con algunos “profesionales”

“Será considerado futbolista profesional aquel que se obligue por tiempo determinado a jugar al fútbol integrando equipos de una entidad deportiva que participe en torneos profesionales, a cambio de una remuneración; lo que podrá acreditarse por los medios autorizados por las leyes procesales y lo previsto en el artículo 23 de la LCT.”, así define el convenio colectivo 557/09 al jugador profesional.

Según una definición que encontré en un trabajo del Dr. Hernan Rubiola se define al jugador “amateur” como “aquel que desarrolla su actividad deportiva, por gusto, convicción, simpatía, recreación, para un desarrollo físico, y por un desinterés económico, realiza las actividades deportivas sin tener en cuenta premios económicos o retribución alguna.”

Con los números de clubes afiliados en la PRIMERA CATEGORIA podríamos afirmar que habrá mil jugadores profesionales que puedan vivir del futbol y nuestra ASOCIACIÓN DEL FUTBOL ARGENTINO es incapaz de mantener a los mejores.

Los campeonatos mundiales de futbol, las “world cup” son disputados por jugadores profesionales q ue ejercen su profesión o su trabajo en clubes afiliados a diferentes ligas de diferentes países, en esos medios, Francia. España, Italia, Inglaterra, Grecia, Portugal, etc… se ganan la vida. Aunque últimamente han aparecido otras ligas que prometen suculentas ganancias como parecen ser la Rusa, la Turca y ahora algunos países árabes a tal punto que el mundial de 2022 se haría en Qatar, un País sin la más mínima trayectoria futbolística y en un medio en que la temperatura promedio supera los 40 grados, hasta parecería un escenario obsceno para jugar al futbol, pero aquí descubrimos la verdadera naturaleza de esta actividad, el futbol va donde hay buen dinero.

Ahora viene la pregunta ¿puede alegrarnos un buen resultado de un partido de futbol disputado por un seleccionado de jugadores que se ganan la vida en otros medios? Y que ofrecen sus habilidades a otro mercado, cuando la mediocridad de los torneos locales aburre y solo unos pocos equipos son capaces de movilizar a miles de personas.

En verdad me cuesta entender estos festejos en favor de gente que se fue por una cuestión económica, que ojo no critico, yo hubiera hecho lo mismo, lo único que no sé si me daría la cara para representar a una liga en la que no estuviera jugando.

En todo caso un seleccionado de jugadores representa a la institución que rige el futbol en cada país, pero la FIFA se las ingenió para crear esta ficción que hace que pueda representar a la AFA, como selección “Argentina” un grupo de jugadores inscriptos en otras ligas.

Miremos un caso: Lionel Messi, es un gran jugador gracias al esfuerzo y el dinero que puso un club español que incluso corrió el riesgo que el tratamiento al que fue sometido no hubiera tenido éxito.

En la Argentina ningún club ni la propia AFA quiso correr ese riesgo.

En verdad futbolísticamente MESSI es más español que argentino, sin embargo juega para la AFA. Suena injusto ¿no…?

Obvio todo esto esconde un fabuloso negocio que comienza a ser investigado y este mundial hecho en un país plagado de necesidades, con obras que no tienen sentido que permitieron seguramente grandes desvíos de dinero en beneficio de unos pocos, nos comenzó a mostrar esa otra realidad de la corrupción futbolera que hasta hace poco se lograba mantener escondida.

Y obvio el “pan y circo” se convirtió en “pan duro y velorio” para Brasil que con el ya histórico 1 a 7 nos demuestra que de gigante solo tiene la fama, parece una paradoja pero puede ser que el futbol los vuelva a su realidad y a nosotros nos transporte por unas horas al maravilloso exilio del relato al que la “world cup” convertirá en una tosca lámpara de Aladino que no podrá bajar la inflación, superar la escasez de dólares, el aislamiento, la precariedad de nuestra infraestructura y demostrar que Boudou nunca conoció a Vanderbreule….o como se escriba….