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lunes 23 de julio de 2012

Un pronóstico (pesimista) para 2013

Según la consultora ACM, el año que viene no será tan bueno co0mo otros analistas suponen. El PIB crecería menos de 2%.“Con 2012 más que promediando y, en buena medida, jugado, los interrogantes se van centrando cada vez más en lo que pueda ocurrir durante el próximo año, que además reviste una relevancia adicional por su naturaleza electoral y por definirse allí las posibilidades de extensión, o no, del actual liderazgo de C. Fernandez de Kirchner (CFK)”, dice el último informe de la consultora ACM, sumándose a la lista de consultoras que ya ponen un ojo en el año próximo.  Para 2012, ACM proyecta una caída real del PIB de 0,5% y una inflación igual, o levemente superior, a la de 2011. Una “mini recesión”, en sus palabras.

Ahora bien, ¿qué podría pasar en 2013? El agro jugará a favor: buenos rindes y buenos precios. “En alguna medida, la perspectiva de un incremento sustancial de la cosecha para el año próximo, y la concreción de un escenario bien moderado para este año, de alguna forma parecen replicar las condiciones observadas durante la recuperación observada en 2010, luego de la crisis de 2008/2009”, dice el informe, pero agrega: “Sin embargo, a nuestro criterio, existen factores que no permitirían dicho paralelismo”.

En primer lugar, porque la situación económica global actual es mejor que la de 2009.  La recuperación que hubo hacia finales de ese año y se extendió en 2010 (cuando el mundo, según el FMI, creció 5,3%) también contribuyó a la recuperación argentina.  Hoy, ese “push” no estará. Tanto 2012 como 2013 serán años de crecimiento.

En la actual coyuntura, además, el peso no recuperará competitividad como sí lo hizo en esa ocasión. Entre junio de 2008 y agosto de 2009, el peso se devaluó nominalmente 27,7%. La inflación cayó 10 puntos en ese lapso y el peso, por lo tanto, tuvo una devaluación real del 5,1% contra el dólar. Sumado a la apreciación del real, había una “sensación de que el dólar a comienzos de 2010 de alguna forma estaba ‘caro’, o que el ajuste realizado era suficiente”. Hoy, esa recuperación de competitividad no parece estar sobre la mesa y, además, apareció el “blue”: “El riesgo de ‘inconvertibilidad’ del peso ha llegado a dimensiones que hacen de ese riesgo casi una certeza, no quedando más camino que acudir a mercados menos formales y profundos, lo cual se relaciona con una mayor volatilidad, sobre todo al alza”.

Otro factor de diferenciación, según ACM, es que existe un menor margen de recuperación sectorial autónomo. Para fines de 2012, la industria y la construcción, que se recuperaron con fuerza luego de la recesión de 2009, van a estar operando 5% y 8% debajo del pico. Es decir, no hay margen para que peguen un salto como en 2010 y traccionen el crecimiento.  En 2010, la cosecha creció 60% versus 2009.  En 2013, según ACM, crecerá (sólo) 30% versus 2012.

Otro motivo es que el modelo no tiene los pilares de antaño. “El superávit fiscal primario a nivel consolidado (incluyendo a la Nación y a las provincias) cayó de 1,8% del PIB en 2009 a un déficit de 1,5% estimado para este año. Esta misma dinámica también se puede contemplar al ver el resultado financiero consolidado, que se redujo desde un déficit de 1,6% en 2009 hasta un 3,9% proyectado para este año. Este deterioro se complementa con una retracción del superávit externo y la cuenta corriente en 2009 acumulaba un resultado positivo de 3,5% del PIB y en 2012 estaría virtualmente equilibrada”, explica la consultora.  La inflación no baja y el atraso de ciertos precios relativos, como los insumos energéticos, se agrava.

“No coincidimos con las visiones marcadamente más optimistas que están exteriorizando algunos colegas”, dicen en la consultora dirigida por Maximiliano Castillo Carrillo y proyectan una expansión menor al 2% para 2013 (y con riesgos a la baja).

Fuente: El Economista.com.ar