Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

EPT | March 28, 2020

Scroll to top

Top

Lunes 1 de octubre de 2007

Adolescencia: cuando los hijos esperan y los padres desesperan

El tránsito entre la niñez y la vida adulta es un camino en el que los seres humanos necesitan de todo el apoyo de sus padres, que deben ser sus referentes más cercanos y disponibles.

La adolescencia es la etapa que muchos hijos esperan en la búsqueda de mayor libertad. Pero, al ser una etapa de transición entre el ser niño y el ser adulto, como toda transición viene acompañada de mucha confusión e incertidumbre.

Confusión primero para nuestros hijos, ya no tan niños, que viven una revolución hormonal que provoca cambios sorpresivos en su cuerpo y en el desarrollo psicológico, lo que produce en ellos una gran desorientación de su imagen corporal y, después o al mismo tiempo, de sí mismos.

Las seguridades de ayer ya no sirven. Los deseos, las diversiones y las atracciones están cambiando, en un proceso inexorable y vital para llegar a la madurez. Que es también vivido como un proceso de duelo, de separación, de abandono del mundo infantil.

Surgen los momentos de introversión necesaria para mirar para adentro y encontrarse, para poder en un futuro reconocerse como un ser distinto e independiente de las figuras parentales, en la búsqueda constante y continua de “ser ellos mismos”. Al mismo tiempo, es cuando se vive un fenómeno grupal de identificación masiva a través de las modas y costumbres. El adolescente le transfiere al grupo parte de la dependencia familiar como modo de reforzar su débil identidad.

Disconformidad constante, mal humor y ambivalencia en sus sentimientos son características normales de cualquier adolescente. Esto explica situaciones típicas en ellos, que demandan ser tratados como grandes y responden como niños. Esto causa confusión en los padres y la incertidumbre de cómo y cuándo terminará la revolución. Los padres muchas veces se desesperan buscando el equilibrio justo, si es que existe: tratarlos como grandes, sin olvidar que aún tienen necesidades de niños.

Los padres también vivimos un proceso de duelo, de separación de nuestro hijo que está cambiando y que muchas veces no reconocemos. Los modelos de encuentros, de demostración de cariño y de educación que utilizábamos parecen que tenían fecha de vencimiento, un tiempo de vida útil, y llegó el momento de reemplazarlos. ¿Por cuáles?

Tratemos de ponernos en el lugar de nuestro hijo adolescente, ya que hoy con una mirada adulta podemos ver que nosotros pasamos esa etapa y podemos reconocer que las características son las mismas, si bien lo que ha cambiado son las costumbres y la sociedad donde ellos deben insertarse. Recordemos: la adolescencia es como si de golpe y porrazo todo en lo que se creía se derrumba y hay que empezar a reconstruir pieza por pieza el rompecabezas, pero necesariamente teniendo como referentes los colores, las formas que lo guían y que dan una pista para terminar de construirlo y descubrir la imagen completa que les responderá la pregunta clave: ¿quién soy? Si no encuentran, si no están a la vista y disponibles los mejores y más indicados referentes –sus padres–, difícilmente puedan reconstruirse y sufrirán las terribles consecuencias que ello conlleva.

Los padres argentinos estamos acostumbrados a superar crisis políticas y económicas. Cuando comentamos a un europeo nuestras experiencias sociales, se sorprenden de nuestra capacidad de resiliencia y de superar estados de incertidumbre. Sin embargo, pareciera que transitar junto a nuestros hijos su adolescencia supera, en algunos casos, toda nuestra resistencia. Nos encontramos cada vez más con padres que no han resistido la batalla y han tirado la toalla, han abandonado a sus hijos a la deriva de su ansiada adolescencia. Quien calla, otorga; quien abandona, concede el terreno fértil para los no muy bien intencionados que quieren aprovecharse de la confusión y debilidad de nuestros adolescentes que están ávidos de referentes.© www.economiaparatodos.com.ar

La licenciada Carolina Aramburu es miembro del equipo de profesionales de la Fundación Proyecto Padres.


\"\"
Se autoriza la reproducción y difusión de todos los artículos siempre y cuando se cite la fuente de los mismos: Economía Para Todos (www.economiaparatodos.com.ar)