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lunes 7 de abril de 2014

Firmeza en Chicago, con debilidad local por ingreso de la cosecha

Firmeza en Chicago, con debilidad local por ingreso de la cosecha

Los fundamentos de EEUU empiezan a divorciarse de los de Argentina

El caso más notable es el de la soja, donde la posición disponible en Chicago subió esta semana 2,5% mientras que la local bajó alrededor del 1%. En el caso del maíz Chicago subió un 2%, y mientras la posición corta local también mejoró, el problema es que la entrega julio está más débil. Esto ocurre porque hay menos área de maíz de primera, que se está trillando actualmente, y más de maíz tardío que se trillará más adelante, a partir de junio. En el caso del trigo mientras Chicago bajó 3% el valor local se mantuvo mayormente sin cambios, dado que se juega un partido más bien local, donde la cuestión es que internamente el trigo está, pero los productores pretenden retenerlo a la espera de valores más altos de parte de la molinería.

Comenzando por el mercado internacional, esta semana se dieron dos reportes que el mercado esperaba con gran expectativa. El más importante era el de stocks trimestrales. El mismo dio cuenta de stocks de soja en mínimos históricos, pero bastante cerca de lo que el mercado esperaba. En el caso del maíz los stocks estuvieron relativamente más altos que otros años, pero casi 2 mill.tt. por debajo de lo que los analistas esperaban, resultando esto positivo para los precios. Mientras tanto en trigo el reporte estuvo bastante cerca de lo esperado, con lo cual podríamos decir que resultó neutral.

El otro reporte que se difundió el lunes 31 de marzo fue el de intención de siembra para EEUU. Allí el USDA confirmó un paso de área de maíz a soja. El mercado venia anticipando esto, pero  finalmente elmismo fue más fuerte que lo esperado. En resumidas cuentas la superficie de maíz caería este año 1,5 mill.ha. mientras que la de soja subiría 2 mill.ha. Esto es un elemento negativo para la soja y positivo para el maíz.

De todas formas el mercado se concentró más en el dato de stocks que confirmó la fuerte demanda tanto interna como externa por maíz y soja de EEUU. El maíz lideró entonces la suba y terminó arrastrando también a la soja.

Más adelante en la semana se actualizaron las exportaciones semanales de EEUU. Las mismas resultaron importantes en maíz, donde ya está comprometido todo el saldo exportable norteamericano, mientras tanto en lo que hace a las exportaciones de soja, si bien vienen cayendo semana  a semana, siguen ubicándose en terreno positivo, cuando ya se superó la meta de exportaciones que el USDA proyectó para todo el año en casi 3 mill.tt. Se necesitarían cancelaciones todas las semanas de más de 120.000 tt para alcanzar el objetivo. Y lo importante es que lo efectivamente embarcado confirma que el apetito es real… los porotos se están yendo, los silos se están vaciando, y de no mediar un incremento en las importaciones, EEUU podría quedar desabastecido. Por ello los precios en Chicago siguen subiendo con fuerza en las primeras posiciones, pero no se copia esto ni desde los mercados sudamericanos, ni desde las posiciones de cosecha nueva en la misma magnitud.

En lo que hace al trigo, luego de haber tenido una fuerte suba por el temor a que la zona del Mar Negro tuviera problemas logísticos debido a la situación entre Rusia y Ucrania, volvimos al silencio de radio a nivel internacional respecto a este tema. Seguramente que para la gente de la región la tensión continúa, pero al haber aminorado la intensidad, ya el mercado internacional deja de ver esto como amenaza, y se remueve el premio que habían incorporado los precios.

Otro factor que limitaba la suba del trigo eran los reportes de clima frío y seco en EEUU, afectando al trigo de invierno. Sin embargo hay mejores pronóstios, y por otro lado pareciera que esto se ha introducido por ahora en los precios. Habrá que esperar a que tengamos la habitualidad del reporte de calidad de los cultivos para ver como sigue la cuestión.

Pasando al mercado local la cosecha de soja sigue avanzando, ubicándose en torno al 20%. La afluencia de mercadería a puertos sigue creciendo, aunque no está todavía en el pico. Sin embargo esto genera más tranquilidad de parte de los compradores sobre el puerto Rosario. En tanto es llamativo ver que los precios sobre los puertos del sur aún conservan un premio importante, ya que en aquella zona todavía falta para el ingreso de la mercadería. Eso hace que el precio disponible de soja sobre Bahía/Necochea sea muy similar al de noviembre Rosario en el Mercado a Término. Vender en el sur y recomprar en el norte genera así una condición a fijar sobre noviembre, con el cobro disponible de la mercadería, algo que es claramente una oportunidad para aprovechar.

En lo sucesivo tenemos que tener en cuenta que si bien el ritmo de ventas se viene acelerando, habrá fuertes vencimientos entre mayo y junio de préstamos que los productores han tomado. Si las condiciones para la refinanciación de los mismos se endurecen, como se espera dado el incremento de las tasas de interés y la menor liquidez del mercado, los productores podrían verse obligados a fijar en ese período de precios. El mismo coincidirá con el pico de oferta Sudamericano, el reporte del USDA sobre oferta y demanda de EEUU para 2014/15 que seguramente apuntará a mayores stocks de soja, y el arranque de la siembra en ese país que generalmente no recalienta precios todavía. Podríamos pasar por un bache de valores allí. Dicho esto, capturar el nivel actual de precios, y cubrir una potencial suba posterior con spread de CALL parece lo más indicado. Lo más probable es que más adelante, de la mano de la demanda que no deja de crecer, del mercado climático de EEUU que siempre da sorpresas, especialmente  en un año como este donde se inicia con pocas reservas de humedad, y de la retención que los productores harán de la soja que logren evitar vender en cosecha, veremos un rebote de los valores de soja. La pregunta es si se podrá evitar vender en el bache que podría producirse en el corto plazo.

En lo que respecta a maíz se produce una coyuntura especial. En el mercado mundial,  de la mano de una gran cosecha Norteamericana, los precios cayeron demasiado. En los últimos meses se hizo evidente la demanda activa en estos valores, y los precios rebotan fuertemente. Sumamos a ello una menor intención de siembra para la campaña próxima, y vemos que el humor del mercado es alcista. Sin embargo localmente ingresa la cosecha de maíz, y al igual que lo que hemos visto en soja, los precios deberían debilitarse. Sin embargo no es así: la posición disponible está firme. Esto ocurre porque mientras están llegando los barcos a buscar maíz, al haberse sembrado gran parte de los cultivares en fechas tardías (se estima un 60% contra 40% histórico), y el clima jugar muy en contra de los maíces tempranos, la afluencia de grano es menor. Por ello para evitar demoras muy costosas en la carga, se pagan premios para entregar en el corto plazo. La que está más débil es la posición junio/julio donde está el interés vendedor. Sin embargo, si el dinero se necesita en el corto plazo, esto no sirve. Dicho esto y viendo el comentario inicial de firmeza internacional para este cereal, pareciera que lo mejor es esperar, siempre que la exportación siga activa. Y como sobre un saldo exportable de unas 15 mill.tt. hay sólo unas 5 mill.tt. Compradas, todavía hay espacio para esperar. Quienes quieran evitar quedar presa del mercado interno, lo mejor es vender en el mercado local y comprar futuros en Chicago, construyendo así un «basis» de maíz sobre Chicago, o lo que es lo mismo un negocio de maíz entrega disponible y fijación por el mercado de Chicago menos un descuento. Esta operación está disponible en el mercado interno para ser estructurada de parte de los compradores.

En el caso del trigo la cuestión sigue siendo estrictamente local. Los exportadores están prácticamente fuera de mercado. Veremos que pasa una vez que se autorice el último tramo de 500.000 tt de trigo para llegar al ROE VERDE total que pronosticó el gobierno. Para los privados hay espacio para hacer otro millón de toneladas. Sin embargo esto parece bastante improbable. En el mientras tanto sigue la puja local entre productores que quieren retener y molineros que si bien tienen una posición comprada, deberán salir al mercado nuevamente.

En el plano de la cosecha nueva, los valores por encima de 200 U$S/tt para la campaña nueva son atractivos, y además este será un año donde vendrá muy bien tener recursos frescos con la venta del trigo sobre fin de año. Productivamente, el trigo permite mejorar las rotaciones y conservar el suelo, cortar el ciclo de algunas malezas que están trayendo problemas importantes, y aprovechar una gran disponibilidad de reservas hídricas. Por ello veníamos pensando en una expansión de área de 5% a 10%. El movimiento CREA publicó una encuesta recientemente que habla de 17% de incremento. De todas formas seguiríamos bastante por debajo de las áreas históricas de trigo, y los drivers que llevan a mayor área no tienen que ver con cambios estructurales de fondo. Lo que sigue molestando al productor es la dificultad comercial que surge al intentar venderlo  y que es efecto del esquema de ROE VERDE operado en forma tan restrictiva, y la merma de márgenes debido a la fuerte presión impositiva, con derechos de exportación a la cabeza.

Fuente: Austral Agroperspectivas