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lunes 5 de mayo de 2014

Las «apps» para convertir tu casa en un restaurante

Las «apps» para convertir tu casa en un restaurante

¿Qué le parece la idea de ir a comer a la casa de un extraño y cenar con desconocidos? Es lo que proponen una serie de aplicaciones donde cocineros aficionados y profesionales abren las puertas de su casa a comensales aventureros

Varias aplicaciones y sitios web facilitan esta conexión y ofrecen la experiencia de comer «como en casa» y conocer gente.

«Nuestra misión es unir el mundo a través de la comida», le dice a BBC Mundo el argentino Tomás Bermúdez, fundador de CookApp, una aplicación de descarga gratuita que de Buenos Aires se extendió a Nueva York y ya tiene 60.000 usuarios.

Desde un típico asado argentino o recetas de la abuela a manjares asiáticos o clases de cocina, todo cabe dentro de esta plataforma.

Tomás cocinó la idea cuando vivía en Río de Janeiro, donde trabajaba en otra startup. Amante de la comida y los viajes, sentía la necesidad de reunirse con gente para comer, pero no conocía a nadie.

«Se siente raro comer solo en un restaurante», admite, y cuenta que añoraba los tradicionales asados argentinos, que exceden lo culinario y son una experiencia social, «uno de los mejores momentos que existen».

Así fue que volvió a Argentina y junto a su hermana Magdalena, chef profesional, dieron inicio a CookApp. «Nos dimos cuenta de que la gastronomía es la pasión de mucha gente», cuenta.

El éxito que tuvieron en Buenos Aires -donde tienen unos 40.000 usuarios- les dio el empujón para ir a probar suerte a Nueva York. «Si funciona en Nueva York funciona en todo el mundo», fue el razonamiento de Bermúdez y así fue que se asoció con su excompañero de trabajo Pedro Rivas, mexicano, egresado de la universidad estadounidense de Stanford y con cinco años de experiencia en Apple en su haber.

Aventura

Con un mecanismo muy parecido a Airbnb (el popular sitio para alquilar habitaciones en casas particulares) la aplicación permite reservar mesa en la casa de quien quiera recibir comensales.

Los cocineros publican un aviso con la fecha, lugar y menú. Los interesados reservan su lugar y pagan por internet por adelantado, con tarjeta.

La combinación de comensales aventureros con chefs independientes parece haber dado resultado. Para los cocineros es una oportunidad de experimentar sin el gasto y el riesgo de poner un restaurante. Para los comensales es una experiencia que va más allá de la comida: permite sentirse en un lugar más acogedor y conocer gente nueva.

Para elegir a los cocineros, la empresa envía un fotógrafo y les pide que preparen una cena para sus amigos, así pueden tomar fotos. Pero además evalúan cuán buenos anfitriones son y la comodidad y limpieza del lugar.

Comparable a los paladares cubanos o a los restaurantes a puertas cerradas que proliferaron en Argentina tras la crisis de 2002 y que también abundan en otras capitales del mundo, CookApp ya tiene 650 cocineros de todo tipo. «Desde amas de casa que quieren juntar unos mangos (pesos) para llegar a fin de mes hasta cocineros con estrellas Michelin o un exchef de El Bulli de Girona, España».

La idea ahora es extender la experiencia a otras ciudades de Estados Unidos y América Latina.

Otras apps

EatWith, una startup en de Tel Aviv, Israel, Feastly, de EE.UU.y HomeFood de Bolonia, Italia, ofrecen modelos similares a CookApp.

Todas ellas ponen en jaque a las industrias establecidas y dan dolores de cabeza a reguladores municipales y recaudadores de impuestos.

Otras aplicaciones en este formato incluyen Uber y Lyft, que conectan a los conductores particulares con personas que necesitan viajes en taxi, y VRBO y Airbnb, que ayudan a las personas a alquilar su casa o parte de ella.

Todas ellas plantean el desafío de cómo regular estos encuentros espontáneos.

Muchos analistas observan con atención a las empresas de la economía del compartir, porque intuyen que con sus bajos costos operativos y sin tener bienes en su haber sino gestionando los ajenos pueden convertirse en los gigantes del mañana.

La página Airbnb enfurece a la industria hotelera, que la considera fuera de la ley. En la ciudad de Nueva York, el Departamento de Salud dice que los restaurantes en el hogar son ilegales ya que no cuentan con los permisos ni inspecciones que les exigen a los restaurantes.

Cookapp dice que simplemente facilita el encuentro entre chefs y clientes, que hacen «donaciones».

Mientras tanto, siguen ofreciendo cada vez más «experiencias extraordinarias», como repite Bermúdez. Él mismo «cookappea», neologismo que usa para contar que organiza comidas en su casa. Su especialidad: sándwiches de carne. «En Nueva York hice empanadas y les encantaron», agrega.

Fuente: www.bbc.co.uk