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EPT | April 12, 2021

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Miércoles 20 de enero de 2021

Lo que viene: año de más inflación o aparecerá el desabastecimiento

Lo que viene: año de más inflación o aparecerá el desabastecimiento

Todo parece indicar que el kirchnerismo está buscando todas las explicaciones posibles para tratar de quitarse la responsabilidad por la aceleración de la suba de los precios que provocó con la fenomenal expansión monetaria

En las últimas semanas voces del gobierno han dado las explicaciones más insólitas acerca de la inflación. Por un lado, el BCRA publicó un paper en el cual se sostiene que la inflación es un problema de puja por la distribución del ingreso. En el mismo sentido argumentó el presidente del BCRA: «Creemos que hay un problema de inercia inflacionaria y esperamos que los acuerdos que se hagan en el marco del Consejo Económico y Social desindexen la economía y tengamos tasas más normales de inflación »

Por otro lado, durante la semana pasada, la diputada ultra k Fernanda Vallejos afirmó que «Tenemos la maldición de exportar alimentos, de modo que los precios internos son tensionados por la dinámica internacional. Es imperioso desacoplar precios internacionales y domésticos, ya que los domésticos deben regirse por la capacidad de compra (en pesos) de los argentinos«.

Todo parece indicar que el kirchnerismo está buscando todas las explicaciones posibles para tratar de quitarse la responsabilidad del proceso inflacionario que ellos desataron con la fenomenal expansión monetaria del año pasado.

Hasta ahora el kirchnerismo venía festejando que la inflación estaba bajando. Afirman que la inflación de 2020 fue 18 puntos porcentuales menor a la de 2019, con lo cual pretenden mostrar un éxito en política antinflacionaria respecto a la gestión de Cambiemos.

Es cierto que el IPC da más bajo en 2020 que en 2021, pero también es cierto que la inflación se está acelerando en los últimos meses a pesar de la catarata de controles de precios, retraso de las tarifas de los servicios públicos y precios cuidados.

La inflación, que estaba en un piso del 1,5% mensual, subió un escalón al 2,7 o 2,8 por ciento mensual y pasó a otro escalón del 4% mensual. Sin embargo, si se mira la inflación núcleo, que no incluye precios con estacionalidad, tarifas de los servicios públicos y que tienen alto componente impositivo, se encuentra una inflación que se aceleró notablemente.

Gráfico 1

Como puede verse en el gráfico 1, la inflación núcleo pasó del 3,5% mensual en octubre al 4,9% mensual en diciembre. Esta inflación núcleo del 4,9% mensual es equivalente al 77,5% anual, en tanto que el IPC general tiende a subir el 60%.

Si uno mira este gráfico, advierte que la inflación se está acelerando lejos de estar bajando. Ahora bien, mientras en el kirchnerismo desarrollan todo tipo de explicaciones que les quite a ellos el problema y buscan un culpable (precios internacionales de los alimentos, puja distributiva, etc.) vemos que M1 (circulante en público + depósitos en cuenta corriente) tuvo tasas de crecimiento que llegaron a alcanzar el 100%.

Gráfico 2

¿Por qué tomar M1? Porque es dinero para hacer transacciones. Dinero para pagar los gastos del mes. No es dinero que se ahorra, aunque a esta altura del partido podría pensarse que todo el dinero que hay depositado en los bancos, incluso los depósitos a plazo fijo, son dinero transaccional. Luego de tantas confiscaciones de ahorros y destrucción monetaria se hace difícil imaginar que un plazo fijo no sea dinero transaccional para ser utilizado en un mes y se busque alguna renta financiera hasta el momento del pago.

De todas maneras, para no entrar en ese debate, se puede tomar M1 y ver que ese dinero transaccional la gente se lo quita rápidamente de encima y crece a tasas anuales que son bastante consistentes con la tasa de aumento de la inflación núcleo.

El kirchnerismo sabe que si se le dispara la tasa de inflación en este año electoral, en octubre tendrá serios problemas en las urnas, por eso inventa responsables fuera del mismo gobierno y no quiere relacionar inflación con emisión monetaria. Si relacionara inflación con expansión monetaria automáticamente se estaría autoincriminando por el proceso inflacionario. En cambio, si hablan de puja distributiva, la culpa es de las empresas que quieren ganar “mucho” o de los precios internacionales que reflejan la “maldición” de exportar alimentos, como sostiene la diputada Vallejos.

Para eso propone desacoplar los precios internos de los precios internacionales, algo que ya se hizo en el anterior período kirchnerista. El resultado fue que las restricciones a las exportaciones de trigo generaron tal desincentivo a la producción de trigo que el área sembrada cayó a la mitad y la producción en toneladas disminuyó un 37% como mínimo.

También se metieron con la carne vacuna para que la gente tuviera asado barato, desacoplar el precio internacional del precio interno y lo que consiguieron fue una reducción del stock ganadero en casi 10 millones de cabezas entre 2008 y 2011.

Gráfico 3

Recuperar ese stock ganadero insume varios años. El desincentivo a la inversión llevó a los productores a un proceso de liquidación de vientres. Las vacas de cría pasaron de 23,7 millones de cabezas a 20 millones. Los argentinos nos comimos 3,7 millones de fábricas de terneros.

Como consecuencia la caída del stock ganadero se dejaron de facturar casi US$ 31.000 millones.

El kirchnerismo también desacopló el precio interno del gas del precio internacional y se destruyó de tal forma la producción de gas que de ser un país exportador de gas, pasamos a ser un país importador de gas, con compras a Bolivia pero, fundamentalmente, importando gas en barcos, a precios muchísimos más altos.

En definitiva, por no querer hacerse responsables de la inflación que generan por expansión monetaria, inventan enemigos en los productores de alimentos y otros bienes, lo cual lleva a desinversión, menor producción y más escasez del bien en cuestión. Dado el desborde fiscal por el aumento del gasto público y considerando que el gobierno hará lo imposible para evitar que la inflación se le dispare en este año electoral, lo más probable es que recurra a medidas que ataquen la producción generando escasez de esos bienes.

En síntesis, de cara a las elecciones tendremos un año de mayor inflación o un año de desabastecimiento. El gobierno tendrá que optar por cuál de los dos males opta dado que no parece inclinarse por estimular la producción y la disciplina fiscal y monetaria.

ESTA NOTA FUE ORIGINALMENTE PUBLICADA EN http://www.infobae.com