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EPT | June 19, 2019

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Miércoles 25 de marzo de 2015

Qué puede hacerse en la economía en 2016

Qué puede hacerse en la economía en 2016

Unos brillantes artículos escritos el 22 de marzo pasado, por Roberto Cachanosky y Domingo Felipe Cavallo, dos inteligentes y creíbles economistas, me han parecido tan importantes y estimulantes que se destacan en medio de la mediocridad reinante y la carencia de propuestas sabias y concretas para salir del tenebroso pantano en que estamos metidos

Ambos autores se refieren a cómo eliminar el cepo cambiario sin ocasionar una catástrofe de imprevisibles consecuencias. Por la claridad y sinceridad de sus ideas han estimulado la preparación de este comentario que se brinda con audacia, pensando en que es posible evitar tanto la explosión de la bomba cebada por la insensata política del actual gobierno, como el eventual fracaso de un nuevo gobierno que titubease en hacer lo que corresponde.

OPINIONES ACERTADAS

 

Dice en su blog personal, Domingo Cavallo : “La eliminación de cuajo de la inflación reprimida a través del descongelamiento de las tarifas públicas, el desmantelamiento de los controles de precios y la eliminación de retenciones a las exportaciones, ayudará a la entrada de capitales y el aumento de las exportaciones. Puede haber un impacto en el índice de precios, pero de una sola vez y por poco tiempo”

Por su parte Roberto Cachanosky señala en la página EPT economía para todos:

“Para el próximo gobierno, eliminar el cepo va a ser tan importante como en su momento era eliminar el corralito. El kirchnerismo se encargó de borrar de la memoria de la gente cómo era comprar y vender divisas libremente o intercambiar bienes y servicios sin que intervenga el secretario de comercio. Lo relevante es que en el futuro la gente empiece a darse cuenta que se puede vivir y producir en libertad”.

BENEFICIOS DE INVENTARIO

Cualquier político bien inspirado y con anhelos de pasar a la historia como restaurador de la dignidad argentina no puede dejar de ver, pensar y actuar ateniéndose a las siguientes circunstancias: a) El Gobierno nacional y las provincias están fundidos porque han despilfarrado el dinero del viento de cola del último decenio. b) El gasto público llega a un insoportable nivel financiado con la expoliación tributaria más alta de nuestra historia. c) El Banco Central posee escasos dólares todos comprometidos al pago de la deuda externa. d) Los habitantes de este país tienen billetes verdes, guardados en cajas de seguridad, depositados en bancos locales o del exterior por una suma similar a la actual deuda pública. e) El Estado dispone hoy de u$s 7.000 millones mientras que los argentinos poseen alrededor de u$s 238.000 millones bien o mal-habidos.

Por eso para eliminar el cepo cambiario y liquidar la inflación sin ocasionar un crack económico debiéramos pensar en adoptar medidas simultáneas semejantes a las siguientes.

MEDIDAS DE PRONTA MANIOBRA

1° MONEDA DE LIBRE USO. Derogar toda disposición del nuevo Código Civil y Comercial que imponga el curso forzoso de una única moneda. Permitir la posesión, intercambio y libre uso de cualquier unidad monetaria, nacional o extranjera, en actos y contratos de custodia, fianzas, ahorro, salarios, mutuos, arrendamientos, alquileres, compras, ventas, cobros y pagos de cualquier especie y naturaleza. Abstenerse de trabar o discriminar las operaciones en divisas de los actos y contratos de cualquier otro bien o servicio lícito.

2° MERCADO LIBRE DE CAMBIOS. Crear un mercado único de cambios libres en la sede de las Bolsas de Comercio, para operar en divisas, al contado o a término, con adecuadas garantías de solvencia. A partir de esa decisión, los exportadores de bienes y servicios o los inversores externos dejarían de estar obligados a ceder sus divisas al Estado. El Banco Central no venderá más divisas a importadores o interesados de transferirlas al exterior.

3° MANIPULACION DEL TIPO DE CAMBIO. Las operaciones concertadas para manipular el tipo de cambio, serán consideradas delito de orden público. Cualquier intervención del Banco Central destinada a regular el precio de las divisas tendría que ser sancionada con penas de máxima rigurosidad para los funcionarios que la hayan autorizado y operado. Ello no implica que el Gobierno nacional y los gobiernos provinciales o municipales puedan operar en el mercado libre de cambios para atender sus necesidades de divisas.

4° IMPUESTOS SOBRE BIENES PERSONALES. La eliminación del cepo cambiario debiera ir anexado con la derogación de toda ley que obligue declarar o pagar impuestos sobre los bienes personales, de uso familiar y comercial, siempre que hayan sido adquiridos con ingresos por los cuales se hayan abonado impuestos a las ganancias. Los impuestos a los bienes personales se basan en una ilegal doble imposición, que debiera ser absolutamente prohibida en la legislación argentina.

5° RENTA UNIVERSAL. Al mismo tiempo es necesario derogar el sistema fiscal de la renta universal. Ningún contribuyente debiera estar obligado a declarar y pagar impuestos por la posesión de divisas en cajas de seguridad privada o en bancos de otros países. Los ingresos de fuente externa están debidamente justificados si pagan impuestos en origen y no son reportados como sospechosos de blanqueo de fondos originados en crímenes de narcotráfico, contrabando o delitos de cohecho.

6° PUNCION MONETARIA. Para evitar el shock monetario e inflacionario que pudiesen provocar estas medidas y hasta tanto el mercado libre de cambios quede estabilizado, tendría que disponerse el congelamiento temporal de las letras adeudadas por el Banco Central al sistema bancario. De igual modo podría sancionarse un impuesto compensatorio sobre las tenencias de saldos de libre disponibilidad para los depósitos en bancos y entidades de crédito a partir de una cifra razonable. La punción monetaria hasta podría alcanzar a la anulación de los billetes recientemente impresos. Los fondos obtenidos con ese impuesto sólo debieran ser utilizados para atender situaciones críticas de extrema aflicción humana.

7° REFORMA IMPOSITIVA: Simultáneamente habrá que anunciar un pacto fiscal entre la sociedad y los políticos. El nuevo sistema impositivo tendría que basarse en una única oficina federal de recaudación fiscal. Los impuestos básicos estarán reducidos a sólo dos: la renta de las personas físicas y el valor económico añadido por las empresas . Ambos con la misma alícuota. Quedarán derogados los impuestos a ganancias de personas físicas y sociedades, IVA, ingresos brutos, bienes personales, débitos y créditos bancarios, retenciones a exportaciones y los que gravan tarifas de transporte público, energía eléctrica, combustibles, agua, gas y teléfonos fijos. Al mismo tiempo se eliminarán por un monto equivalente los subsidios a esos mismos servicios. Las cargas laborales de los impuestos al trabajo serán derogadas en forma progresiva y los fondos necesarios para el financiamiento de la seguridad social serán proporcionados por lo recaudado en el impuesto a la renta de personas físicas. Sería una ejemplar manera de practicar la solidaridad social. La coparticipación federal de impuestos se hará con el 70 % de la recaudación y en proporción directa a la población que habita en cada jurisdicción.

8° REPUDIO DE LA DEUDA INTRA-ESTADO. A partir de la reforma impositiva tendría que repudiarse la Deuda Pública cuya tenencia esté a cargo de organismos públicos estatales o paraestatales, autónomos o dependientes de los poderes del Estado. Al mismo tiempo se reducirán por idéntico importe los cargos presupuestarios de dichos organismos cualquiera fuese su jurisdicción. En un semestre, los responsables de cada área deberán ajustar sus presupuestos a estas nuevas condiciones. El exceso de empleados públicos será tratado de idéntica manera a la reglamentación de bajas y retiros activos o pasivos vigente para las fuerzas armadas.

9° ENDEUDAMIENTO Y OBRAS PÚBLICAS. Ninguna jurisdicción del sector público tendría facultades para emitir deuda destinada a transferencias o gastos corrientes de ningún tipo, clase o naturaleza, excepto la realización de obras públicas, previa evaluación técnica y financiera del proyecto. La evaluación estará a cargo de consultoras privadas, nacionales o extranjeras, altamente calificadas y sujetas a estas condiciones:

a) Rendimiento de la obra: para que el costo financiero del proyecto sea menor a su rendimiento social, la tasa interna de retorno deberá ser superior a la tasa de corte vigente en el mercado en el momento de la evaluación.

b) Evaluación realista: para que la evaluación del proyecto no sea mera ficción, en el cómputo de los futuros rendimientos no serán incluidos criterios fantasiosos o engañosos de tipo político, sociológico o imprecisos beneficios sociales.

c) Tiempo de repago: para evitar que la obra se siga pagando después de su obsolescencia, el período de recupero de la inversión tiene que ser inferior al horizonte temporal de su vida útil.

d) Resguardo de corrupción: para impedir el delito de cohecho entre funcionarios y contratistas, deberá certificarse que el costo del proyecto sea equivalente a obras de idéntica calidad estructural, realizadas en países comparables y similares períodos de ejecución.

e) Llave en mano: como garantía de integridad, el pago del proyecto será realizado al terminar la obra y llave en mano. Para lo cual el gobierno irá constituyendo un Fondo Fiduciario de Reserva, según la marcha de ejecución del proyecto. Dicho Fondo estará depositado a la orden conjunta del Estado y contratista, en moneda estable y entidades bancarias de reconocida solvencia.

f) Ajuste alzado: La contratación de las obras públicas se hará en moneda estable por el sistema de ajuste alzado, sin posibilidad de correcciones o facturas por mayores costos, adicionales, obras complementarias, mejoras y cambios de proyecto.

Sólo con ideas similares a las enunciadas, será posible restablecer el equilibrio económico adulterado por el intervencionismo estatal de la última década, garantizar un orden social que brinde bienestar para todos, iniciar una nueva era de sensatez y normalidad, liberando las energías humanas para que la iniciativa creadora de los argentinos emprendedores no sea nuevamente amputada por los burócratas e ideólogos que no saben, no quieren y no dejan hacer.