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jueves 23 de junio de 2005

Adalides de la libertad

La flamante cadena Telesur se postula como una alternativa informativa y cultural que neutralizará a la CNN y propagará la “verdad”. Es, en realidad, una nueva bofetada a la libertad de expresión.

Uno no gana para sorpresas. Ahora vamos a tener a Telesur, la emisora latinoamericana cuyos socios, Fidel Castro, Hugo Chávez y Néstor Kirchner, se proponen constituir desde la capital bolivariana de Sudamérica, para emitir una señal que neutralice a la CNN.

¿¡Pero cuántas ridiculeces por día debe estar obligado uno a escuchar!? ¿¡Que Fidel, Chávez y Kirchner van a ser ahora “copropietarios” de una cadena de televisión para propagar la verdad!?

¡Pero, por favor! ¡No me hagan reír que tengo los labios paspados!

Fidel y Chávez no saben conjugar los verbos que se necesitan para ejercer la libertad de expresión. Son su cara opuesta. Son sinónimos de silencio, de mentiras, de amordazamiento, de crímenes, de distorsión de la verdad y de dependencia.

El presidente Kirchner, cuyo manejo de los medios y de la prensa en general ha merecido más de un reparo, cuyo récord de imparcialidad y de equidistancia de las ideas está puesto seriamente en dudas, no puede asociarse a dos dictadores de cuarta categoría creyéndose, además, que va a constituir un polo “anti-CNN”, como orgullosamente declaró su subsecretario de Medios.

Es triste ver cómo esta gente vegeta en un caldo de complejos de inferioridad alarmante. “¡Un polo anti-CNN!”, ¡pero, por favor…!

No tienen la altura como para ser algo por ellos mismos. Necesitan definirse a partir de ser un antagonista del otro. La envidia y el odio no pueden crear nada positivo. Nada hecho a partir de envidiar lo que otro ha hecho puede llegar a buen término. La historia de silenciamientos, de dictadura de una sola opinión, de muertes, de encarcelamientos y tortura, no pueden ser la base de la prensa libre.

Los periodistas verdaderamente independientes de Sudamérica deberían ver con alarma este chiste de mal gusto. Decenas de ellos han sido encarcelados el año pasado por el dictador de La Habana. Muchos han muerto por pretender discrepar.

La reciente historia de este personaje de opereta que pretende fundar una república bolivariana de la que Simón Bolívar sentiría vergüenza, que ha embarcado al país en una carrera por comprar armas cuando media sociedad vive en la pobreza, que ha entregado su seguridad personal a un grupo de sicarios cubanos cuyo amigo Fidel le entrega a cambio de otros favores, que se ha empeñado en regalar la riqueza de su petróleo para financiar una revolución perdida, no puede ser la base de una cadena periodística cuya materia prima debe ser la información objetiva e imparcial.

Usar los fondos públicos de tres pueblos sumidos en la pobreza para irradiar mentiras y propaganda doctrinaria no tiene nada que ver con el periodismo, que seguramente perseguían Simón Bolívar, José Martí y Mariano Moreno.

Como periodista que cree que la difusión libre de las ideas mejora a los pueblos y que la distorsión y la propaganda los sumen en la ignorancia y en el atraso, no puedo sentir menos que vergüenza por el descaro sin límites. Cuando al subsecretario de Medios argentino se le preguntó por la calidad pública de la propiedad de la nueva cadena, contestó que los estados que la conforman no confunden las categorías de “Estado” y “gobierno”, aclarando que Telesur será una televisora de los Estados y no de los gobiernos. ¡Pero cuánto límite al caradurismo hay que tener para decir semejante cosa! ¿¡Que Fidel no confunde el gobierno con el Estado!? ¿¡Que Chávez cuida que esas calidades no se mezclen!? ¿¡Qué Kirchner abre espacios a programas de orientación liberal –por ejemplo- en los medios que controla el Estado!? ¡Pero, por favor! No se puede mentir a todo el mundo, todo el tiempo…

Sólo queda esperar que esta nueva sinrazón, que esta bofetada a la verdadera libertad de expresión se hunda en el peor de los ridículos y que la gente sensata y libre advierta el nivel que está alcanzando la tomadura de pelo de la que somos víctimas. © www.economiaparatodos.com.ar




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