Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

lunes 15 de julio de 2013

El pan nuestro de cada día, por las nubes en Argentina

El pan nuestro de cada día, por las nubes en Argentina

El granero del mundo atraviesa una situación insólita: Falta harina, el precio del pan se dispara y el Gobierno recomienda que se hornee en casa

El país del trigo no es lo que era. La nación que un día fue bautizada como el granero del mundo, atraviesa una situación insólita: Falta harina, el precio del pan se dispara, se quejan panaderos, clientes y el Gobierno recomienda que se hornee en casa. En este escenario, se lanza otro acuerdo de precios que tiene las horas contadas: «Pan para todos». Esto es, 10 pesos por el kilo (al filo de los dos dólares) pero —a efectos reales— sólo para los madrugadores y no en todas partes.

Este precio resulta de un acuerdo entre el Centro de Industriales Panaderos de Buenos Aires y la Federación Argentina de la Industria Molinera que adquirieron el compromiso de distribuir a las fábricas de pan harina a precio de coste para elaborar barras de mitad de tamaño de una «baguette» y otros cuatro tamaños.

El encarecimiento del pan hizo encender las luces de alarma entre productores, comerciantes, molineros y políticos. Hasta el punto que se ha convertido en tema de campaña de cara a las primarias de agosto con vistas a las elecciones legislativas de octubre donde se renuevan parcialmente el Congreso y el Senado. Vilma Ripoll, candidata a diputada, lamenta: «En el país de las vacas y el trigo, con Cristina (Fernández) ni la carne ni el pan son para todos».

«Es hasta las 10 de la mañana. Después de esa hora nosotros sugerimos un precio de 18 pesos. Es la misma masa pero diferente cocción». La aclaración, tras el acuerdo con el Gobierno de una parte del sector de vender el kilo de pan a 10 pesos por kilo, pertenece a Emilio Majori, secretario general de la Federación de Industriales Panaderos (Fippba).

Las palabras de Majori desconcertaron a la población que, una vez más, se desayunaba con las propuestas oficiales de venta de productos accesibles –en este caso en horarios concretos— con nombres de similares estribillos. «Ropa para todos», «Pescado para todos», «Verdura para todos», «Carne para todos» y otras similares que responden a la filosfía «nac & pop» o «nacional y popular» como la llama la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

«Este pan no es rentable y se tiene que entender que es un esfuerzo que hacemos, ponemos la mejor voluntad», se justificó Majori.

Panaderos desesperados

Marcelo, dueño de una pastelería y despachante de uno de los panes más sabrosos de barrio norte en Buenos Aires, se desespera. «No podemos seguir así. A este paso tenemos que cerrar. La realidad es que son 20 pesos (algo menos de 4 dólares) por kilo de pan. Los números no dan y no podamos cargar las subidas que tenemos a los clientes».

«A este paso tendremos que cerrar», dice un panadero

En este contexto el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner tuvo otra idea: Recomendar a los consumidores que hagan el pan en casa para ahorrar. En la página web de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor se explica, «es muy amplia la variedad de panes que pueden cocinarse de manera sencilla y rápida. A una receta básica de pan puede agregarse un número grande de otros ingredientes para diversificar sabores y gustos sin excederse en el uso de sal». Dicho esto, ofrece un par de recetas como botón de muestra.

Malas cosechas e intervencionismo

Las razones del encarecimiento del pan son varias pero entre otras, responde a que Argentina ha tenido la peor cosecha de trigo en décadas. Apenas de nueve millones de toneladas. También, según el sector agropecuario que el mes pasado protagonizó otra huelga comercial de cinco días, el origen de alguno de estos males se encuentra en la intervención del Gobierno en los mercados de granos y el descenso de la siembra del trigo que está siendo remplazado por el de la soja, el «oro verde» de la tierra.

Otros factores apuntan a «la retención especulativa del cereal en manos de los productores y exportadores que, en verdad, no están cumpliendo con las cantidades que deben destinarse al mercado interno», en palabras de Eduardo Fernández, titular de la Asamblea de Pequeños y medianos Empresarios.

La oposición responsabiliza al Gobierno por manipular los precios

El Gobierno celebra el acuerdo de «pan para todos», aunque, en rigor, no se cumple. El ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, dijo que se vieron obligados a «ponerse con el látigo en la mano para que el trigo parezca» pero la oposición defiende a los panaderos. «Es ridículo esperar que los panaderos produzcan a pérdida. El kirchnerismo nos toma por tontos y le echa la culpa a los panaderos por el aumento del precio del pan mientras continúan manipulando el mercado del trigo generando consecuencias funestas para los productores y consumidores», advirtió la diputada Cornelia Schmidt-Liermann del conservador Propuesta Repúblicana.

De acuerdo a una inspección en diferentes supermercados realizada por el diario Clarín sobre el pecio de 15 productos de alimentación, la compra en Buenos Aires resulta un un 20 por ciento más cara que en Madrid y un 14 por ciento más que en Londres.

Fuente: www.abc.es