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EPT | December 5, 2023

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Lunes 6 de enero de 2014

Esta semana el clima jugó en contra de los precios

Esta semana el clima jugó en contra de los precios

Finalmente las lluvias llegaron a la mayor parte de la región de cultivos sudamericana que venía sufriendo altas temperaturas y falta de precipitaciones. La buena noticia productiva, se tradujo en una baja de precios para el maíz y la soja, que afectó también al trigo.

En el mercado local los precios también descendieron y se va reduciendo en forma marcada el diferencial entre la cosecha vieja y la nueva, ya que se palpita la entrada de la mercadería nueva de Brasil que generará una mejora en el abastecimiento global. Tras la misma ingresará la de Argentina y los valores terminarán de ajustarse. Lo que ocurre es que si bien en dólares el precio viene cayendo, en pesos se mantiene o incrementa fruto de la devaluación.
Comenzando por el mercado internacional, Sudamérica está concentrando el foco de la atención del mercado en lo que a la oferta se refiere. En su conjunto el clima luce mucho menos amenazador. En la última semana se dieron lluvias y se esperan nuevos aportes, sobre todo en Brasil. Los pronósticos de mediano plazo en tanto marcan condiciones favorables para los cultivos, y esto fuerza una toma de ganancias en el mercado.
En lo que hace a la demanda, las exportaciones semanales de EEUU fueron débiles en maíz y trigo, pero siguen firmes en soja, operando bien por encima de los volúmenes que serían necesarios para llegar al objetivo del USDA de su último informe. Esto plantea la necesidad de incrementar el objetivo de exportaciones, lo cual redundará en caída de stocks, y por lo tanto en precios más firmes. Sólo que para el momento en el que esto se confirme, el mercado estará poniendo los ojos en Sudamérica con lo que no tendrá tanta gravitación en los precios.
Observando las exportaciones semanales de maíz en detalle se pueden ver cancelaciones por parte de China que son las responsables de la pobre performance de este período. Recordemos que se detectaron trazas de una variedad transgénica de maíz que si bien está autorizada para su producción en EEUU y otros países, no lo está en China. Aquí caben dos reflexiones: en primer lugar que esto podría tratarse de una maniobra para proteger temporalmente el mercado interno, y negociar algun tipo de ventaja comercial a futuro por parte de China. En segundo lugar, si China realmente necesita ese maíz, deberá importarlo desde otros orígenes, con lo cual el efecto final sería neutro. Finalmente está la posibilidad menos feliz para los precios, que sería que directamente China no reemplace esas importaciones con otros orígenes.
En cuanto al mercado del trigo, sufrió la presión negativa de las caídas de los otros mercados, moderada en parte por las bajas temperaturas en EEUU y mayor interés comprador de países africanos. Por otro lado los fondos que están muy vendidos también aprovecharon para tomar ganancias en la baja realizando compras que dieron algún sustento a los valores en el mercado internacional.
Poniendo los faros largos, debemos tener presente que el mercado climático recién comienza. Diciembre es el mes clave para la soja en Brasil y tuvimos un período seco que habría hecho ya alguna mella productiva. En tanto para Argentina y Uruguay, enero será también clave, y luego de estos tendremos que ver en qué condiciones se produce para la soja la formación de vainas y el llenado de granos, que extienden el riesgo un mes más.
Luego de esto habrá que ver qué pasa con las intenciones de siembra para EEUU en la nueva campaña, que vienen perfiladas para una caída de área de maíz con incremento de soja.  Si esto ocurre podríamos ver mermas para la oleaginosa con subas para el cereal, pero esto ocurriría recién de marzo en adelante.
Pasando al mercado local, nuevamente el gobierno está poniendo el foco en los productores y las lentas ventas de la soja remanente. En este sentido gran parte de las ventas se demoraron hasta tanto iniciara el nuevo año por cuestiones fiscales. Pero más allá de esto, en un contexto de gran incertidumbre, con falta de alternativas de colocación de los excedentes financieros en moneda dura, los productores prefieren retener mercadería como refugio de valor. Podría señalarse con razón que esto implica correr el riesgo de una caída en el precio internacional, pero este es un riesgo con el cual el productor está acostumbrado a convivir. En el mientras las necesidades financieras se atienden con créditos. En ese sentido esta semana el Banco Nación redujo los préstamos para los productores, tratando de forzarlos a liquidar. Es importante entender que no todos los productores están en las mismas condiciones. Algunos de ellos no tienen excedentes para colocar, y necesitan los préstamos para subsistir.
En cuanto a la mercadería de cosecha nueva, tuvo una baja considerable. Atrás quedaron los 300 U$S/tt, y los precios actuales se manejan más en el orden de los 290 U$S/tt. Este valor no deja de ser interesante, pero no llama la atención como valor a captar. Para quienes pudieron vender a los precios más altos, y todavía no lo han hecho, esto permite tomar coberturas por si el mercado vuelve a subir que ahora son más baratas. El CALL puro de 302 U$S/tt operaba en torno a 9 U$S/tt, y combinado con la venta de otro CALL en 322 operaba cerca de 5 U$S/tt.
Pasando al maíz, los precios están algo más firmes fruto de que los productores están a la expectativa de precios más altos para vender. En maíz nuevo estos precios no cierran la ecuación económica. Sin embargo no es posible sostener los mismos ante la caída de precios internacionales. El diferencial con Chicago se sigue achicando y esta es una clara oportunidad de realizar negocios a fijar por ese mercado.
Renglón aparte merece el trigo. Mientras en el mercado interno los molinos van comprando en torno a los 1.500 $/tt, la exportación sigue retirada. La semana pasada marcábamos que NIDERA había realizado el primer embarque de trigo a Brasil, unas 26.000 tt. Llamaba la atención la operación ya que no se habían otorgado ROE VERDE nuevos. En realidad se trató de ROES prorrogados de los que no se pudieron cumplir el año pasado. Habría en esas condiciones unas 1,3 / 1,5 mill.tt. En el resto de los casos los exportadores pidieron que se dieran por cancelados los mismos, recuperando un crédito en pesos por los derechos de exportación ya abonados en su momento. Pero luego de que la mercadería saliera, la AFIP retiró el CUIT a NIDERA, ya que aún cuando desde el punto de vista legal y habiendo hecho en su momento todas las consultas la operatoria estaba permitida, desde el punto de vista político el gobierno no quiere que el trigo se embarque hasta tener claro cuanto es la producción y cuanto será «prudente» dejar exportar.
Esto en definitiva marca que poco ha cambiado en la lógica del esquema del manejo de las exportaciones. Sin embargo también es cierto que se parte nuevamente de una situación de oferta muy ajustada por problemas climáticos y una superficie sembrada muy baja. Resulta en este sentido imperioso dar un golpe de timón al a política comercial y demostrar con los hechos que la intención es permitir mercados más transparentes para el trigo, optando por mecanismos para atender a la seguridad alimentaria que no pongan en jaque la producción.

Fuente: Austral Agroperspectivas